TEMA 9. TOMÁS DE AQUINO

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INTRODUCCIÓN

Tomás de Aquino es el maestro del orden, el gran sistematizador de la filosofía cristiana. Si a esto unimos su carácter tranquilo, podríamos pensar que tuvo una vida también tranquila, dedicada al estudio y alejada de las tensiones y luchas que caracterizan la Baja Edad Media. Sin embargo, Tomás de Aquino sufre todos esos conflictos, muy a su pesar, tanto a nivel familiar (su familia ve como se esfuma su sueño de colocarlo al frente de la poderosa abadía benedictina de Montecasino y lo secuestra y encierra en su casa) como de la Iglesia oficial que ve como sospechosa y herética la proximidad de Tomás de Aquino a Aristóteles.

En su actividad docente despertó el interés y admiración de los estudiantes, entusiasmados por la novedad de su método y sus opiniones, y, …  las intrigas de los maestros (los seglares, porque Tomás de Aquino era monje; los monjes, porque Tomás de Aquino era demasiado joven).

Especial rechazo recibió de los averroistas y de la corriente agustiniana que mostraba abiertamente su desprecio por los monjes de las órdenes mendicantes  y, en especial, por Tomás de Aquino y su posición innovadora, tan próxima a Aristóteles.

Los libros de Aristóteles estaban prohibidos hasta que no fueran corregidos y …  era evidente la proximidad de Tomás de Aquino a Aristóteles. (Dicho sea de paso, la mayoría de las tesis corregidas eran de Averroes y no de Aristóteles, pero eso no lo sabían los censores).

Al margen de todo esto, Tomás de Aquino se ocupó y preocupó por elaborar un sistema de pensamiento que conciliara la autoridad de “el Filósofo” con la teología cristiana. Y, a pesar de todos los problemas, lo consiguió. Por eso se entiende el prestigio que alcanzó su pensamiento, con todas las presiones, ataques y controversias con las que tuvo que ejercer su labor este hombre bonachón, tranquilo y reservado.

Es el creador del sistema filosófico cristiano que más ha influido en Occidente y el autor más importante en la enseñanza de la Iglesia. A partir del s. XV su Suma Teológica se convierte en el libro de texto de todas las universidades y escuelas cristianas.

VIDA

Zurbarán. Apoteosis de Tomás de Aquino

Nace en la fortaleza de Rocaseca, cerca de Aquino, a finales de 1224 o principios de 1225. Su padre, Landulfo, era señor de Rocaseca y descendiente de los condes de Aquino y su madre, Teodora, era hija de los condes de Chieti.

A los cinco años  ingresa en el monasterio de Montecasino siguiendo la costumbre que tenían los nobles de la época de destinar al hijo menor (Tomás de Aquino era el más pequeño de 12 hermanos, siete varones y cinco mujeres) al estado eclesiástico. Era un poderoso monasterio benedictino y la familia albergaba la esperanza de que llegase a ser abad. Allí permaneció durante nueve años, aprendiendo las primeras letras y el trivium (gramática, música y poesía), además de la formación religiosa propia de un monasterio.

Continúa sus estudios en la Universidad de Nápoles. Además de otras materias estudia filosofía con maestros de clara tendencia aristotélica.

Tras la muerte de su padre, en 1243, ingresa en la orden mendicante de los dominicos. Lo hace clandestinamente debido a la oposición familiar que veía así truncados sus planes y aspiraciones. Por orden de su madre es detenido y llevado de nuevo a Rocaseca, donde intentan convencerle de que ingrese en la orden benedictina o se dedique a actividades seculares, como el resto de sus hermanos. Dos años más tarde se fuga a Nápoles permaneciendo ya definitivamente como fraile dominico.

En 1247 es enviado a ampliar estudios primero a París y después a Colonia, donde tiene como maestro a Alberto Magno, quien le profesará gran estima y apoyo. Sus compañeros de la época le pusieron el apodo de el buey mudo de Sicilia, debido, suponemos, a su gran estatura y a su silencio y concentración. Alberto Magno vio el enorme talento de Tomás de Aquino por lo que señala “Llamáis a éste el buey mudo, pero yo os aseguro que este buey dará tales mugidos con su doctrina que resonarán en el mundo entero”.

Comienza su enseñanza en la Universidad de Colonia, aunque por poco tiempo. Inocencio IV le ogrece ser abad de Montecasino, aún continuando como fraile dominico. Lo rechaza a pesar de su madre que ve en las propiedades del monastrerio la única manera de paliar su mala situación familiar.

En 1252 es enviado a la Universidad de París, con no pocas resistencias por su juventud y por la oposición de los profesores seglares. A pesar de los disturbios que afectaban  a la Universidad de París en aquella época, desarrolla una intensa actividad de escritor.

En 1259 abandona París y regresa a Italia donde enseña en diversas ciudades. Especial importancia tiene su estancia en Orvieto ya que recibe el encargo del Papa Urbano IV de reorganizar la Facultad de Filosofía de la Universidad Pontificia. Aprovecha este motivo para una traducción ajustada de la obra de Aristóteles, contando con la colaboración de Guillermo de Moerbeke, gran helenista, quien hizo para él una traducción fiel y exacta de las obras de Aristóteles; en este texto se basa para sus comentarios a la obra de Aristóteles.

En 1269 vuelve a París, a pesar de que la costumbre era que un maestro no repitiera enseñanzas en el mismo lugar. Las luchas contra los mendicantes se habían recrudecido en la Universidad de París, razón por la que vuelve a ser enviado a París, rodeado de la estima de los alumnos y de enorme prestigio.

En 1272 vuelve definitivamente a Italia y enseña en la Universidad de Nápoles. El 6 de diciembre de 1273 tiene un “arrobamiento” muy prolongado en la misa, quedando “ensimismado“.

Convocado por el Papa al Concilio de Lyon, con salud ya muy quebrantada, acusó la dureza del viaje y acentuó su mutismo que ya sólo rompió a petición de los monjes que lo cuidaban y en agradecimiento a sus cuidados con un comentario del Cantar de los Cantares. Días después moría, lúcido y en actitud orante, en el monasterio de Fosanova. Era el 7 de marzo de 1274.

OBRAS

La obra de Tomás de Aquino es muy extensa, sus muy numerosas obras (117) suelen clasificarse en tres grupos:

Gozzoli. Triunfo de Santo Tomás de Aquino

1. COMENTARIOS . Obras de interpretación y crítica. Son ensayos para explicar textos sagrados, eclesiásticos o filosóficos. De especial relieve e importancia son los dedicados a Aristóteles.

2. OBRAS MAYORES. En ellas aparece el pensamiento de Tomás de Aquino. Destacan las dos Sumas, Suma Teológica y Suma contra gentiles, en las que aparece una exposición sistemática de su filosofía. La diferencia fundamental es que la Suma Teológica está pensada  y redactada expresamente para principiantes frente a la Suma contra gentiles con un tratamiento más profundo de los mismos temas.  Dentro de las obras mayores se hallan también las Cuestiones disputadas (sobre la verdad, el alma, la caridad, etc…) y los Quodlibeta (es decir, de cualquier cosa)

3. OBRAS MENORES U OPÚSCULOS, en los que aborda un sin fin de cuestiones.

1. RELACIONES ENTRE RAZÓN Y FE

las soluciones dadas con anterioridad a las relaciones razón-fe son, resumidamente, las siguientes:

1. Oposición. Razón y fe, teología y filosofía son incompatibles. La fe es autosuficiente y no necesita de la filosofía. La frase atribuida a Tertuliano  Credo quia absurdum (creo porque es absurdo) resumiría esta postura.

2. Confusión. La verdad es única y a ella llega el hombre mediante la razón y la revelación. La fe es necesaria para la razón y la filosofía hace comprensible la verdad cristiana. El hombre conoce la verdad mediante la razón pero necesita la ayuda de la iluminación de Dios. El credo ut intelligam (creo para entender) de Agustín de Hipona resumiría esta postura.

3. Separación. Razón y fe son fuentes distintas y autónomas por lo que hablan de doble verdad, una la de la filosofía y otra la de la teología. Averroísmo.

La solución de Tomás de Aquino podría calificarse de conciliadora: diferencia entre razón y fe pero establece la necesidad de una concordancia. La filosofía se basa en la razón y  es autónoma en aquello que le es propio; por lo tanto, la filosofía debe utilizar únicamente la razón para descubrir el universo y sus leyes. La teología, por el contrario, se basa en la revelación, en la autoridad de Dios, por lo que aceptará contenidos (artículos de fe) que no son inteligibles, ni accesibles al conocimiento humano. Sin embargo, no hay contradicción entre ellas: la razón -si se utiliza correctamente- no nos engaña y la teología, que tiene su origen en Dios mucho menos. Como la verdad es única tienen que llegar a ella tanto la razón como la fe. Ahora bien, recordemos siempre que Tomás de Aquino es antes teólogo que filósofo: por lo tanto,  si hay contradicción entre lo que dice la razón y lo que dice la fe, el error está en la razón.

Junto a las verdades propias de la razón (mundo natural) y las propias de fe (artículos de fe) hay una zona de confluencia entre ambas: son los preámbulos de la fe, verdades en las que confluyen fe y razón tales como que Dios existe, que es uno, que es creador, etc…

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2. ONTOLOGÍA TOMISTA. El Ser y los seres: universo tomista

La afirmación cristiana de que Dios ha creado todo lo que existe tiene una enorme repercusión en filosofía al introducir una relación nueva y hasta entonces desconocida en el mundo occidental en la explicación de la realidad: la relación creador-criatura.

Lo primero que comporta esta afirmación es una radical diferencia entre creador y seres creados. Lo más característico de la ontología tomista es resultado de lo que supone el hecho de la creación en la concepción del ser.

No podremos utilizar el término “ser” referido unívocamente a Dios y a sus criaturas. Dios es el Ser, los demás son seres, que sólo son tales en razón de Dios, que los ha creado en un acto libre de su voluntad. Que haya seres creados significa que hay unos seres que existen de hecho pero que no existirían de no haber sido creados. Existen, pero no pasaría nada si no exisieran. Son seres contingentes: seres que existen pero que podrían no existir y que pueden dejar de existir; la razón de su existencia no está en ellos, sino en Dios que los ha creado. Frente a la contingencia se sitúa la necesidad; Dios es el ser necesario: existe, no podría no existir y no puede dejar de existir; la razón de su existencia está en él mismo.

En los seres creados se diferencia la esencia de la existencia. La esencia es lo que las cosas son, lo que las define. La existencia es la perfección que hace que las cosas existan; en términos aristotélicos, actualización de la esencia. Esa diferencia es real, son aspectos diferentes en los seres. Por ejemplo, que una tijera sea “un objeto compuesto de dos hojas de acero, a manera de cuchillas de un solo filo, y por lo común con un ojo para meter los dedos al remate de cada mango, las cuales pueden girar alrededor de un eje que las traba, para cortar, al cerrarlas, lo que se pone entre ellas” no incluye la afirmación de su existencia. Podemos definir perfectamente qué es una tijera sin constatar su existencia; es más, pudieran desaparecer las tijeres y podríamos seguir hablando de su esencia.Tomando los conceptos aristotélicos de acto y potencia podríamos decir que la esencia se comporta como potencia respecto del existir, que es acto o actualización. El ser existente será una esencia puesta en acto por la existencia.

El ser de las criaturas puede separarse de su esencia; el de Dios no, porque es el ser necesario

En Dios, el ser creador, no hay diferencia entre esencia y existencia; Dios es esencia existente; es decir, la existencia de Dios forma parte de su esencia.

Las categorías de esencia-existencia, potencia-acto, materia-forma, sirven a Tomás de Aquino como criterio de graduación de los seres existentes. Hay dos extremos entre los que se desenvuelve todo el universo tomista: DIOS, ACTO PURO ↔ MATERIA PRIMA, PURA POTENCIA

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3. ANTROPOLOGÍA TOMISTA

Para Tomás de Aquino, el hombre es un ser compuesto de materia y forma, como los demás seres materiales, siguiendo el hilemorfismo aristotélico. El cuerpo es la materia y el alma, la forma; unidos sustancialmente constituyen el compuesto humano.

Alma y cuerpo constituyen la unidad que es el hombre

En su escala descendente de los seres, el hombre tiene una situación especial: por el alma pertenece a los seres inmateriales, pero su cuerpo le sitúa entre las naturalezas materiales. Sin embargo, Tomás de Aquino no acentúa el dualismo platónico entre alma y cuerpo. Alma y cuerpo constituyen la unidad que es el hombre; ni una ni el otro, por separado, son el hombre. El alma es la forma sustancial primera y única del cuerpo humano.  ella hace que tal materia pertenezca a la especie humana; pero, a su vez, sólo unida al cuerpo, a “su cuerpo”,  puede ser ella misma hombre. El alma humana, por su naturaleza, exige la unión con un cuerpo, necesita del cuerpo.

Propiedades del alma:

1. Recoge la idea aristotélica de alma como vida o principio de movimiento. También, como es lógico, como principio de intelección o entendimiento.

2. Sustancia inmaterial con posibilidad de actividad propia y de existencia independiente del cuerpo.

3. Inmortal, sobrevive al cuerpo.

4. Única. Como forma del compuesto humano, es una sola, racional, que asume las actividades intelectiva, sensitiva y vegetativa.

5. Creada. Cada alma individual es obra de Dios, según un plan trazado por Él desde el principio.

6. Dotada de entendimiento y voluntad.

4. EL CONOCIMIENTO HUMANO

1. El hombre está dotado de un entendimiento inmaterial, como corresponde a la naturaleza individual del alma, que es única, capaz de conocer la esencia de lo real, lo que las cosas son en sí mismas.

2. El hecho de que el hombre sea cuerpo y alma y que ésta se halle supeditada al cuerpo en esta vida determina también la forma de funcionamiento del entendimiento, vinculado a los sentidos.

3. Todas las cosas están compuestas, como sabemos, de materia y forma. Los caracteres particulares -“sensibles”, porque son captados por los sentidos- le vienen a las cosas de la materia. La forma, esencia, es común a todos los seres de la misma especie,  “universal”. Lo que el entendimiento humano conoce más adecuadamente es la esencia de las realidades sensibles. Pero no puede hacerlo por “intuición intelectiva inmediata”, seríamos ángeles. Al estar unido a un cuerpo, el conocimiento se inicia y tiene su origen en los sentidos. El primer momento cognoscitivo es la sensación, resultado de la acción de los sentidos sobre los objetos.

Todo conocimiento se inicia con los sentidos

Con los datos que proporcionan los sentidos, elabora el entendimiento los conceptos, gracias a un complejo proceso llamado “abstracción” que tiene la función de salvar la gran distancia que separa lo particular del concepto universal. Es la capacidad del entendimiento de separar la materia de la forma, de captar lo universal que potencialmente existe en los datos particulares que proporcionan los sentidos. Obtiene los conceptos universales, objeto de su actividad más característica, en la que mejor se desenvuelve dada su naturaleza inmaterial.

El origen de todos nuestros conocimientos está en los sentidos. Explicar el conocimiento humano es establecer la colaboración que se da entre las cosas materiales, los sentidos y el entendimiento.

El primer grado de conocimiento es el sensible, la sensación, en la que captamos la “forma sensible” de las cosas; es decir, sus diversas propiedades, a través de los diversos sentidos.

Gracias a esto nos hacemos una “imagen” de las cosas, tenemos una representación de ellas que Tomás de Aquino denomina fantasma, ya que se producen en la imaginación o fantasía. Estas representaciones, aunque desmaterializadas, mantienen rasgos individuales de las cosas ye, en ese sentido, siguen siendo materiales. Para quitarles ese carácter y llegar al “universal inteligible” recurre a dos operaciones del entendimiento como ya lo hiciera Aristóteles: agente y paciente.

El entendimiento agente trabaja sobre el fantasma o representaciones sensibles arrojando sobre ellas una especie de luz que pone al descubierto lo que hay en ellas de inteligible. Esta operación termina con la elaboración de la “especie impresa” que es la manera en que el entendimiento “visualiza el objeto”. Esa especie impresa recibida por el entendimiento paciente, sale de su pasividad y conoce en acto, respondiendo con la “especie expresa“, es decir, con el concepto universal.

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Resumen: Abstracción es el nombre que se da al procedimiento que se sigue desde el fantasma hasta el concepto y que consiste en separar lo que hay de material y particular en las representaciones sensibles de lo que potencialmente es inteligible y universalizable. Esto es lo que directamente conoce nuestro entendimiento y en esto consiste el concepto.

5. ÉTICA Y POLÍTICA

5.1. EXISTENCIA DE TRES LEYES: ETERNA, NATURAL Y POSITIVA

La ley divina o eterna somete a toda su creación a su orden, salvo al hombre

La ley eterna es la razón divina que gobierna el mundo, el ordenamiento al que ha sometido Dios al universo. Esta ley somete a los seres físicos a un orden distinto que a los hombres, regidos por una ley moral que respeta su libertad. Sería el plan eterno de Dios, de acuerdo con el que está ordenada toda la creación.

La ley natural es el eje central de la ética tomista. Siguiendo el principio teleológico aristotélico, Tomás de Aquino afirma que el hombre, al igual que cualquier otro ser natural, posee tendencias enraizadas en su naturaleza dirigidas a cumplir el fin que les es propio. Lo que diferencia al hombre de todos los demás seres es su racionalidad: sólo él es capaz de conocer sus propias tendencias y deducir normas de conducta de esas tendencias. La ley natural sería la participación de la ley divina en el hombre y expresión de su naturaleza. Gracias a ella todos los hombres entienden lo que está bien y lo que está mal (sindéresis).  La ley natural es evidente, universal e inmutable. Las tendencias naturales del hombre de las que derivan las normas de conducta de acuerdo con las exigencias de su propia naturaleza son:

1. En tanto que sustancia (y, por lo tanto, al igual que cualquier otra) el hombre tiende a conservar su propia existencia. El cumplimiento de esta tendencia impone el deber moral de procurar la conservación de la existencia.

2. En tanto que animal (y, por tanto, al igual que cualquier otro) tiende a la procreación. De esa tendencia se deducen normas relativas a la consecución del fin de la procreación y el cuidado de los hijos.

3. En tanto que racional,  el hombre tiende a conocer la verdad y a vivir en sociedad. De estas tendencias surgen las obligaciones morales de buscar la verdad y cumplir con las exigencias de la justicia.

Por lo que se refiere a la virtud, también seguirá esencialmente a Aristóteles. La finalidad de la vida humana es la felicidad, aunque por encima de la terrenal está la del conocimiento de Dios, beatitud. Siguiendo a Aristóteles también dirá que lo que debe hacer el hombre es cumplir perfectamente la naturaleza humana y, la esencia del hombre, es la razón. Por lo tanto, todo lo que va contra la razón va contra la naturaleza humana. La disposición habitual para hacer el bien será la virtud y para hacer el mal, vicio. Las virtudes llevan a la felicidad y al bien. Diferencia (como ya lo hizo Aristóteles) entre virtudes intelectuales (vinculadas con la práctica de las ciencias) morales (vinculadas a su naturaleza, son muy numerosas pero las cardinales son prudencia, justicia, forteleza y templanza)  a las que añade las teologales (dadas por la gracia de Dios, don gratuito: fe, esperanza y caridad).

La ley positiva son las normas establecidas socialmente por los hombres y que regulan la convivencia. Son las normas legales, lo que nos conduce a la política tomista. Como en la ética seguirá a Aristóteles, alejándose de él únicamente en que el hombre no se agota en su ser natural, sino que está orientado a un fin sobrenatural.

El hombre es social por naturaleza y el Estado debe procurar el bien común

El hombre es por tanto un ser social, exactamente igual que en Aristóteles. Como es social por naturaleza necesita organizar su convivencia atendiendo a leyes y normas, lo que hemos llamado ley positiva. Por lo tanto, la ley positiva no es sino una prolongación de la ley natural, una exigencia de la naturaleza misma del hombre en cuanto ser social. Siendo así, jamás la ley positiva puede ir en contra de la ley natural.

Siguiendo fielmente a Aristóteles establece que el fin de la sociedad es el bien común y que los regímenes correctos son la monarquía, aristocracia y democracia y que los injustos o desviados son la tiranía, oligarquía y demagogia.

Por supuesto el fin de la iglesia es sobrenatural, y en ese sentido, superior al Estado y éste debe subordinarse a ella en lo concerniente a las cuestiones de la vida sobrenatural.

6. EXISTENCIA DE DIOS

6.1. DEMOSTRABILIDAD DE LA EXISTENCIA DE DIOS

Antes de buscar una demostración de la existencia de Dios se plantea la siguiente cuestión: ¿es siquiera demostrable que Dios existe? Evidentemente, Tomás de Aquino contestará afirmativamente a esta pregunta pero también analiza las posibilidades de una respuesta negativa.

Si se responde negativamente, se pueden dar dos razones para ello:

  1. No es necesario demostrar la existencia de Dios porque es evidente

Se dice que una proposición es inmediatamente evidente cuando el predicado está incluido en la definición del sujeto. (Por ejemplo, el todo es mayor que la parte, en el que “ser mayor que la parte” ya está contenido en “todo” o un triángulo tiene tres ángulos, en el que “tener tres ángulos” ya está incluido en “triángulo”). En la proposición “Dios existe” el predicado existir está incluido en la definición del sujeto Dios ya que Dios es el ser que existe por sí mismo, el ser cuya esencia consiste en existir. Luego, la proposición Dios existe es inmediatamente evidente, y, por tanto, no necesita demostración.

A este razonamiento Tomás de Aquino contesta distinguiendo dos tipos de proposiciones inmediatamente evidentes:

  1. Evidentes en sí mismas pero no para nosotros
  2. Evidentes en sí mismas y para nosotros

Toda proposición en la que el predicado está contenido en el sujeto es evidente en sí misma, pero si ocurre que nosotros ignoramos el contenido del sujeto y del predicado, o solamente del sujeto, la proposición podría ser evidente en sí, pero no para nosotros. Los ejemplos que pone Tomás de Aquino son:

El hombre es animal, proposición evidente en sí misma y para nosotros. Todos sabemos que el sujeto hombre incluye animal.

Lo incorpóreo no ocupa lugar, proposición evidente en sí misma y sólo evidente para aquellos que conozcan el significado de incorpóreo.

Según tomás de Aquino la proposición Dios existe es evidente en sí misma, ya que la existencia de Dios constituye su esencia; pero no es evidente para nosotros, puesto que mientras estamos en esta vida desconocemos el auténtico contenido de la esencia y la existencia de Dios.

Por lo tanto, si queremos saber que Dios existe, hemos de recurrir a demostrarlo. No se trata de conocer la misma existencia de Dios sino de demostrar que la proposición Dios existe es verdadera.

2. No es posible dicha demostración ya que carecemos de los medios imprescindibles para hacerla.

Dado que la existencia de Dios no es evidente, será necesario demostrarla, y demostrarla a posteriori, o sea, por sus efectos. Pero ninguna causa puede ser demostrada a partir de efectos que sean desproporcionados a dicha causa. Y todos los efectos de Dios (finitos) son desproporcionados respecto de Él (infinito). Luego, no hay modo de demostrar que Dios existe.

La creación del hombre, Miguel Ángel. Capilla Sixtina

A esta objeción contesta que la proporción efecto-causa es necesaria para un conocimiento perfecto de la naturaleza de la causa, pero cuando se trata simplemente de demostrar que esa causa existe no importa la desproporción, basta que tales efectos lo sean de la causa, de tal manera que, si no existiera la causa, tampoco existirían los efectos.

Con un ejemplo lo veréis muy claro. Dirigimos nuestra mirada al cielo nocturno y vemos la luz que desprende Sirio. ¿Podemos saber el tipo de estrella que es Sirio? ¿Podemos saber su antigüedad? ¿su composición? Con sólo nuestro ojo es evidente que no podemos saber todas estas cosas. ¿Podemos saber que existe? Sí, porque si no existiese Sirio tampoco existiría la luz de Sirio. Por lo tanto, para conocer la naturaleza de Sirio, la desproporción entre lo que es Sirio y la luz observable es tal que no me permite decir nada de Sirio. Sin embargo, para demostrar su existencia no me importa la desproporción, me basta saber que la luz observable es efecto de Sirio; de tal manera que si Sirio no existiera, tampoco existiría la luz observable.

6.2. DEMOSTRACIONES DE LA EXISTENCIA DE DIOS

Históricamente los argumentos acerca de la existencia de Dios se han agrupado en dos:

  1. Demostraciones PROPTER QUID o A PRIORI o POR LA

    Por los efectos, podemos conocer la causa

    CAUSA (Modelo: argumento ontológico de San Anselmo). Son demostraciones en las que partiendo de la noción o idea de Dios (causa) se llega a la demostración de su existencia.

  2. Demostraciones QUIA o A POSTERIORI o POR LOS EFECTOS (Modelo:vías tomistas). Son demostraciones en las que partiendo de hechos observables (efectos) se llega a la demostración de la existencia de Dios como causa de dichos efectos.

ARGUMENTO ONTOLÓGICO DE SAN ANSELMO

S. Anselmo de Canterbury (s. XI) ha pasado a la historia de la filosofía por ser el primero en formular una prueba de la existencia de Dios a partir de la idea misma de Dios. Se trata del argumento ontológico, el más célebre, controvertido y estimulante de cuantos argumentos se han propuesto para demostrar la existencia de Dios. Fue aceptado por los filósofos racionalistas del XVII y más tarde por Hegel. Fue rechazado por Tomás de Aquino, Kant y la filosofía analítica del s. XX.

Lo formula del siguiente modo: Todos los hombres incluso el necio que en su corazón afirma que Dios no existe tienen una idea o noción de Dios, entienden por Dios un ser tal que es imposible pensar otro mayor que él (perfecto); ahora bien, un ser tal ha de existir no solamente en nuestro pensamiento sino también en la realidad, ya que en caso contrario sería posible pensar otro mayor que él (a saber, el que existiera realmente) y, por tanto, caeríamos en contradicción; luego Dios existe no sólo en el pensamiento sino también en la realidad.

La principal crítica de Santo Tomás a este argumento es que da un paso ilegítimo del orden del pensamiento al orden de la existencia real. Habría que probar que entre lo real hay algo mayor de lo cual nada cabe pensarse. Si partimos de la esencia pensada de Dios sólo podemos concluir con la existencia pensada, no con la existencia real, fuera del pensamiento.

VÍAS TOMISTAS

Tomás de Aquino realiza cinco demostraciones de la existencia de Dios que se conocen como vías porque, en efecto, son vías o caminos en los que partiendo de un hecho de experiencia nos conducen a la existencia de Dios.

Todas tienen idéntica estructura:

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Y un idéntico fundamento:

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Y este es el resumen:

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7. NATURALEZA DE DIOS

Capilla Sixtina. La creación del sol y la luna, obra de Miguel Ángel

La primera dificultad es expresarnos con un lenguaje limitado como el nuestro acerca de Dios: de ninguna manera podemos pretender saber lo que Dios es. Conocida su existencia sólo cabe acercarnos a su esencia, entidad.

Una primera vía de acercamiento es la vía de negación: separar de Dios todo lo que no puede pertenecerle (movimiento, cambio, composición) porque supondría limitación e imperfección. Así, Dios es inmóvil, inmutable, acto puro, simplicísimo.

Una segunda vía es la analógica: afirmamos de Dios todas las perfecciones que observamos en las criaturas; todo lo que reconocemos como positivo en ellas, pero elevándolo al grado de infinitud. Así, Dios sería absolutamente bueno, libre, omnisciente, etc…

Todas estas cualidades de Dios se denominan atributos y pueden ser de dos tipos:

1. Entitativos: perfecciones divinas que, según nuestro modo de concebir, se refieren al ser de Dios. Por ejemplo, simplicidad,  perfección, bondad, infinitud, inmutabilidad, eternidad, unicidad, trascendencia, etc…

2. Operativos. Son el conjunto de perfecciones divinas que, según nuestro modo de percibir, se refieren a las operaciones divinas:

-El entender divino y su derivado la omnisciencia

-El querer divino y sus derivados libertad, amor, justicia, generosidad

-El poder divino y sus derivados la creación y providencia

LECTURA OBLIGATORIA

Suma Teológica, Primera parte, cuestión 2, arts. 1, 2 y 3

Como ya vimos en sus obras, Suma Teológica es una de las obras mayores de Tomás de Aquino, de sistematización y síntesis, pensada como libro de texto para sus alumnos, luego pedagógica, clara, con muchos temas y bien articulada. Podríamos decir que representa una síntesis del pensamiento tomista y del cristiano.

Por lo que se refiere a su estructura, la Suma Teológica está dividida en TRES PARTES (1.Dios, 2. Movimiento del hombre hacia Dios, 3. Cristo, camino hacia la verdad eterna). Cada PARTE está dividida en CUESTIONES y éstas en ARTÍCULOS.

Los artículos siguen una misma estructura que regleja el estilo de las DISPUTATIO ESCOLÁSTICAS medievales, siguiendo el siguiente esquema:

1. Planteamiento de un problema (TÍTULO)

2. Serie de DIFICULTADES u objeciones en contra de la tesis defendida en el artículo (“Parece que…”)

3. Argumento o sentencia A FAVOR. Por regla general se trata de un argumento de autoridad (“Por otra parte…”)

4. Cuerpo del artículo, en el que se encuentra la RESPUESTA al problema planteado. La solución tomista, lo más importante.

5. SOLUCIONES a las dificultades planteadas al principio

Vosotros tenéis que leer los 3 artículos primeros de la cuestión 2, de la I parte:

Artículo 1. Si la existencia de Dios es una verdad evidente

Artículo 2. Si es demostrable la existencia de Dios

Artículo 3. Demostraciones de la existencia de Dios. Vías tomistas


EXAMEN

“Por consiguiente, digo que la proposición <<Dios existe>>, en sí misma es evidente, porque en ella el predicado se identifica con el sujeto, ya que, como más adelante veremos, Dios es su mismo ser. Pero con respecto a nosotros, que desconocemos la naturaleza divina, no es evidente, sino que necesita ser demostrada por medio de cosas más conocidas de nosotros, aunque por su naturaleza sean menos evidente, es decir, por los efectos.”

Tomás de Aquino. Suma Teológica, Primera parte, cuestión 2, art. 1


En este texto, el autor reflexiona sobre el problema de la existencia de Dios

1. Exponer las ideas y la estructura argumentativa del texto propuesto.

Después de presentara con una frase el fragmento, os vuelvo a repetir lo mismo de siempre: exponer de forma clara, precisa y concisa las ideas del texto propuesto. Dos son las ideas fundamentales, derivándose la segunda de la primera:

1. <<Dios existe>> es una proposición evidente en sí pero no para nosotros. Una proposición es evidente cuando el predicado está contenido en el sujeto y, en este caso, “existir” está contenido en “Dios” ya que es esencia existente, el existir forma parte de su ser, es un ser necesario, cuya esencia consiste en existir. Aunque evidente en sí, no lo es para nosotros ya que nuestra razón limitada no alcanza a comprender la esencia de un ser infinito como es Dios.

2. Por tanto, como la existencia de Dios no es evidente, es necesario demostrar su existencia a partir de los efectos. Demostración de la existencia de Dios defendida por Tomás de Aquino en la que partiendo de los efectos (hechos de experiencia, perceptibles y por eso más conocidos de nosotros) se llega a la existencia necesaria y probada de Dios como causa de dichos efectos.

2. Explicar el problema de la existencia de Dios en Tomás de Aquino y desarrollar sistemáticamente las principales líneas de su pensamiento.

Lo de siempre: Podéis elegir entre explicar el problema del que trata el texto y después desarrollar el pensamiento o desarrollar las líneas de su pensamiento y, cuando aparezca el problema del texto, mencionarlo.

En cualquier caso, el guión para desarrollar el pensamiento tomista es el siguiente:

1. Presentación de Tomás de Aquino en su época y sistema filosófico (Tomás de Aquino(1224/5-1274), teólogo y filósofo italiano que representa la culminación de la Escolástica -especulación teológico-filosófica que tuvo lugar en las universidades y escuelas medievales cristianas, con una temática y métodos comunes-. Entre sus principales méritos está el haber conciliado Aristóteles con el cristianismo, lo que lo convierte en el pensador más influyente en el ámbito de la Iglesia.)

2. Relaciones razón y fe, solución tomista

3. La idea central del cristianismo de que Dios es creador aporta una concepción novedosa a la hora de describir la realidad: Creador-criatura, Ser-seres, ser necesario-seres contingentes, necesidad-contingencia.

  • Definición y características del ser necesario
  • Definición y características de los seres contingentes

-Diferencia real entre esencia y existencia

-Potencia y acto

-Materia y forma

  • Descripción del universo tomista en función de esas características

4. El hombre en Tomás de Aquino

  • Situación especial del hombre en el universo tomista
  • Hilemorfismo (Aristóteles)
  • Características del alma

5. El conocimiento en Tomás de Aquino

  • Aristóteles
  • Comienza en los sentidos
  • Abstracción

6. Ética y política tomistas

  • Aristóteles-naturaleza
  • Ley natural junto a la eterna y positiva
  • Preceptos derivados
  • Virtud
  • La ley positiva como prolongación de la ley natural

7. Dios

7.1. Existencia de Dios

  • Demostrabilidad de la existencia de Dios (Como soléis extenderos más de la cuenta y decir muchas inexactitudes, podría ser como sigue: Responde a la pregunta ¿es demostrable que Dios existe? La respuesta tomista será que sí, pero analizará las posturas de los que contestan que no:

1. La existencia de Dios es evidente, no precisa demostración. A esta objeción responderá que “Dios existe” es un proposición evidente en sí -el ser de Dios consiste en existir- pero no para nosotros.

2. Imposibilidad de una demostración a posteriori, por los efectos, dada la desproporción existente entre causa y efecto. A esta objeción responderá que la proporción entre causa y efecto es necesaria para un conocimiento perfecto de la causa, pero cuando se trata de la existencia, basta con demostrar que los efectos se deben a esa causa; de tal manera que si no existiera la causa tampoco existirían los efectos.)

  • Demostración de la existencia de Dios

-Tipos de demostraciones: a priori (argumento ontológico de San Anselmo) y a posteriori (vías tomistas)

-Vías tomistas. Estructura de todas las vías y comentario de una

7.2. Naturaleza/esencia de Dios

  • Imposibilidad de conocer -somos limitados- la esencia de Dios. Sólo podemos acercarnos por dos vías: negación y analogía
  • Cualidades de Dios, atributos: entitativos y negativos

3. Relacionar el pensamiento de Tomás de Aquino con su marco histórico, sociocultural y filosófico

Tomás de Aquino (s. XIII) pertenece a la Edad Media, periodo histórico que suele situarse entre el año 476 en el que el último emperador romano, Rómulo Augústulo, fue depuesto de su cargo hasta 1453 con la toma de Costantinopla por los turcos o 1492 con el descubrimiento de América. Tan largo periodo de tiempo suele dividirse en Alta Edad Media (desde los inicios hasta el s. XI) y Baja Edad Media (desde mediados del s. XI hasta finales del XV). (En filosofía no es así: se suele considerar pensador medieval a Agustín de Hipona y se pone fin a la Edad Media con Guillermo de Ockham o con el nacimiento de Nicolás de Cusa en 1401).  La Alta Edad Media se caracteriza por las invasiones  (germánicos, árabes y húngaros), una economía de subsistencia y el feudalismo.

La Baja Edad Media, en el s. XIII,  se caracteriza por un desarrollo económico cuyas causas fundamentales son:

1. Empleo de nuevas tecnologías: el molino hidráulico, de viento, arado de ruedas y vertedera, nuevos sistemas de tiro para bueyes y caballos (en agricultura), brújula, torno de hilar, aplicación de la energía hidráulica para forjas y serrerías, pólvora, relojes mecánicos, manufactura del papel, etc…

2. Desarrollo de la agricultura, en parte gracias a las nuevas tecnologías, lo que permite que parte de la población se dedique a otros trabajos, surgiendo así los comerciantes y artesanos.

3. Desarrollo del comercio y de las ciudades cuyos habitantes, los burgueses, no encajan en el esquema feudal de tres estamentos: nobleza hereditaria ( protege a sus vasallos, vive en castillos y es propietaria de grandes extensiones de tierra que trabajan los campesinos en régimen de servidumbre. Tiene jerarquía y en la cima está el Emperador), iglesia (vela por los intereses espirituales pero también con grandes extensiones de tierra. Tiene jerarquía y en la cima está el Papa)  y campesinado (sin tierra, sobre ellos recae el trabajo manual). Los burgueses son artesanos (trabajan en talleres con maestros, oficiales y aprendices,   se agrupan por gremios) y comerciantes, intermediarios, en cuyas manos reae el comercio. Tomás de Aquino pertenecía a una familia noble y, siguiendo la tradición del hijo menor, ingresa de niño en el monasterio de Fosanova.

Políticamente sigue el conflicto entre el Papa y el Emperador, que domina toda la Edad Media. El Papado sigue teniendo la máxima autoridad no sólo espiritual sino también terrenal, aunque empieza a aparecer una secularización que cristalizará en los Estados de la Europa moderna (sobretodo en Francia, Inglaterra e Italia) en el s.XIV.

Los monasterios que durante la Alta Edad Media fueron la fuente exclusiva de cultura, pierden ahora su protagonismo, con la aparición de las Escuelas y Universidades. Aparecen además las Órdenes mendicantes (franciscanos y dominicos-a la que pertenece Tomás de Aquino), como crítica a la riqueza de dichos monasterios.  Las Escuelas enseñaban el Trivium y el Cuatrivium. Las Universidades surgen en el s. XII vinculadas a ciudades y materias; por ejemplo, la Universidad de París, que destaca en Teología y en la que imparte clases Tomás de Aquino, junto con otras italianas.

El latín sigue siendo la lengua de la iglesia y lengua culta de todo Occidente, pero el uso que de él hace el pueblo irá deformándolo dando origen a las lenguas romances, dando lugar a una rica literatura en esas lenguas; por ejemplo, El Cantar del Mío Cid (1140) o Cantigas de Santa María de Alfonso X el Sabio (1252). En arte, el gótico tiene su máxima expresión en las magníficas catedrales. Especialmente relevante en el marco cultural la Escuela de Traductores de Toledo, en la que conviven judíos, cristianos y musulmanes durante los siglos XII y XIII.

Por lo que se refiere al contexto filosófico, Tomás de Aquino representa la culminación de la Escolástica cristiana, último periodo de desarrollo y evolución del pensamiento cristiano después de la Patrística y de los Apologistas. El término escolástica procede del latín schola, “escuela”. Inicialmente era el saber cultivado en las escuelas medievales bajo la dirección de un maestro. Más tarde se denominó así tanto a la materia enseñada como al método empleado para la enseñanza. Cuando hablamos de Escolástica, solemos referirnos a la especulación teológico-filosófica que se desarrolló en las escuelas y universidades medievales cristianas. A pesar de la variedad de autores, existen unos elementos comunes en toda ella:

  1. Son teólogos antes que filósofos, buscan fundamentar racionalmente lo que previamente han admitido por la fe.
  2. Comparten los mismos temas: Dios, demostrabilidad de su existencia, la distinción entre el Ser y los seres, naturaleza del entendimiento, problema de los universales, etc…
  3. Utilizan conceptos y autores griegos: Platonismo y neoplatonismo primero y Aristotelismo, después.
  4. Tienen un mismo método, con dos momentos: Lectio o exposición por parte del maestro y Disputatio, forma de discusión en la que el maestro y alumnos, siguiendo un rígido esquema formal, aducen razones a favor y en contra (La Suma Teológica sigue el esquema de la disputatio)
  5. También tienen una literatura común: Comentarios, Cuestiones y Sumas como hemos visto en las obras de Tomás de Aquino.

En la Escolástica cristiana suelen distinguirse tres etapas:

1. Etapa de formación (s. VI-XII, cuya figura principal sería San Anselmo, conocido por su argumento ontológico)

2. Etapa de apogeo o madurez (s. XIII, con Tomás de Aquino)

3. Etapa de decadencia (s. XIV, con Guillermo de Ockham)

Es frecuente identificar Filosofía de la Edad Media con Escolástica cristiana, lo que constituye un error ya que, además de la cristiana, existe la árabe o islámica, cuyos principales representantes son AVICENA (980-1037)  y AVERROES (1126-1198) y la judía, cuyo principal representante es MAIMÓNIDES (1135-1204)

4. Explicar el problema de la existencia de Dios en un autor o corriente filosófica que no pertenezca a la filosofía medieval.

Se puede acudir a Aristóteles y a aquello en lo que Tomás de Aquino coincide con Aristóteles (Dios como primer motor inmóvil, acto puro, forma pura) pero, es evidente, que no hablan del mismo Dios. Por lo tanto, lo lógico es acudir a un autor posterior. Utilizan las demostraciones de la existencia de Dios, de un modo u otro,   Descartes y Kant. Son manifiestamente ateos Marx y Nietzsche. También puede compararse con Hume que niega la posibilidad de demostrar la existencia de Dios. Wittgenstein también habla de lo místico que se “muestra” aunque no puede “decirse” nada con sentido acerca de ello.


8 comentarios to “TEMA 9. TOMÁS DE AQUINO”

  1. Marco Antonio Bracamonte Ruiz Says:

    Excelente trabajo, me es de mucha utilidad ya que estoy llevando la materia de Teodicea, o teología racional. muchas gracias

  2. staryoze Says:

    Me encanta tu trabajo simplemente completo y explicativo estoy estudiando ciencia política y me haz ayudado demasiado gracias.

  3. Arseniy Says:

    Buah! Qué grande eres Honorina! No se como pude repetir estando contigo🙂. Tus apuntes me van a salvar de suspender al Tomasito, gracias😉.

    • honorina Says:

      ¡Hola Oleksandr! ¿Se escribe asi tu nombre? ¿Qué es de tu vida? No te he visto por el Instituto, por lo que deduzco que estás estudiando segundo en otro centro.Eres lo suficientemente inteligente como para no repetir teniendo a los profesores que tengas. Ojalá, después de todo, mis apuntes te sirvan para algo. Suerte.

  4. revistaconsideraciones.com Says:

    Mis felicitaciones artículo. Gracias y saludos.

  5. Rosa Millán Somoza Says:

    Muchas gracias desde Galicia,nunca he visto unos apuntes tan bien explicados.Hacen que la filosofía sea un poco más fácil de entender.Un saludo

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