TEMA 15. IMMANUEL KANT

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VIDA

Resulta muy fácil para cualquier profesor de filosofía resumir la vida de Immanuel Kant en unas pocas líneas; podría simplemente decir que el buen Kant no tuvo vida. Inútil escudriñar su biografía: ninguna tan aburridamente metódica y falta de grandes episodios como la suya. Nació un 22 de abril de 1724 en Königsberg, ciudad de Prusia oriental que a comienzos del siglo XVIII experimentó cierto auge económico debido al comercio, con un mercado importante y un puerto frecuentado por mercantes ingleses y holandeses. Era el cuarto de once hermanos, de los cuales sólo cinco llegaron a una edad avanzada. Su padre, Johann Georg Kant, era guarnicionero o talabartero, un artesano que se dedicaba a hacer sillas de caballo, albardas y demás correajes propios de guarniciones. Su madre, Anna Regina Reuter, fue la primera en apostar por la educación de su hijo Immanuel (“Jamás olvidaré a mi madre, pues ella fue la primera en sembrar y alimentar en mí la semilla del bien; ella abrió mi corazón a las impresiones de la naturaleza; ella despertó y ensanchó mis ideas“) consiguiendo que F.

Casa natal de Kant

A. Schultz (importante personaje del pietismo) se encargase de su educación, pasando de una escuela de los arrabales al Collegium Fridericianum. De los nueve años pasados en este colegio, como siempre, nada digno de ser destacado. Únicamente señalar su admiración tanto por el latín como por su profesor, lo que llevó a Kant, junto a un par de amigos, a la latinización de su nombre (Kantius) y a la posibilidad de recitar en latín, muchos años después, largos párrafos de autores clásicos. Kant se expresaba en un latín impecable y elegante (aunque sus obras importantes están escritas en alemán, Kant publicó algunos textos en latín). Muchos años después también recordaba la coacción religiosa de sus educadores: el día comenzaba con una larga oración; cada clase se iniciaba y acababa con una plegaria y se llamaba a los alumnos a conversiones, instrucciones y conferencias religiosas. Esto originó en Kant una auténtica aversión a la oración en todas sus formas; por lo mismo, tampoco frecuentaba la iglesia los domingos.

A los 16 años ingresó en la Universidad de Königsberg tras la realización de un examen de admisión del que no  se libró a pesar de sus excelentes notas de bachillerato, ya que  sólo se eximía de dicho examen a los hijos de los ricos que renunciaban a las becas universitarias. El pobre Kant no estaba en esa circunstancia; habiendo abandonado la casa familiar (su madre había muerto hace tres años) vive en un cuchitril con su amigo Wlömer, ganándose la subsistencia con clases particulares. De su paso por la Universidad, como siempre, nada que destacar. Entró en contacto con el mundo de la ciencia de la mano de Martin Knutzen que le inicia en la física de Newton y que le permite el acceso sin restricciones a su biblioteca.

En 1746 muere su padre y desaparece la escasa ayuda económica que éste le daba. Si la situación económica de Kant era ya antes mala, de tal modo que sólo tenía una chaqueta y en el caso de que sufriera algún desperfecto tenía que quedarse en casa hasta que el sastre se la remendaba, ahora no le queda más remedio que sobrevivir como preceptor. Como profesor particular trabajó desde 1746 hasta 1755 con tres familias diferentes, todas ellas en las cercanías de Königsberg. Muy crítico consigo mismo, Kant dijo que seguramente no había existido otro preceptor tan malo con mejores principios. En 1755 inicia sus oposiciones en Königsberg, con intención de obtener la cátedra de Lógica y Metafísica, que no conseguirá por avatares diversos hasta 1770, ya con 46 años. Este año es importante no sólo porque consigue su ansiada y merecida cátedra sino también porque publica la Disertatio, iniciándose el llamado periodo crítico. Durante 10 años guardará silencio y se dedicará al esfuerzo intenso y agotador que desembocará en la Crítica de la razón pura. El paciente Kant había recibido su primer sueldo oficial a los 42 años como humilde segundo bibliotecario. A pesar de todo, consiguió su independencia económica, gracias a su orden y parsimonia, lo que despertó en Kant un sentimiento de libertad e integridad base de su pausada felicidad. Parece increíble que, con tan pocos ingresos, acumulase, a lo largo de su vida, una considerable cantidad de dinero. Claro que Kant no tenía grandes gastos; su casa disponía estrictamente de lo necesario y en las paredes colgaba sólo un  retrato de Jean-Jaques Rousseau, el único filósofo que alteró su orden de vida. Para no faltar a la verdad, he de decir que también tenía un espejo.

La tertulia en casa de Kant era siempre de más de 3 y menos de 9 invitados

Su vida no cambió con el nombramiento como catedrático. Un día en la vida de Kant (o lo que es lo mismo, todos los días de la vida de Kant) se desarrollaba con el mismo orden y método tiránico si no fuera porque se había sometido a él voluntariamente: se levantaba a las cinco en punto de la mañana. Inmediatamente comenzaba a preparar sus clases que daba puntualmente cuatro veces por semana de 7 a 9 y dos veces de 8 a 10, junto con una clase de repaso los sábados. Después trabajaba ininterrumpidamente hasta la una. La hora de comer era el rato de distensión en el día. Kant aprovechaba para charlar con sus invitados (siempre más de tres y menos de nueve) en una apacible y tranquila tertulia en la que se discutían las noticias y novedades de carácter político, económico o científico que llegaban a Königsberg. Durante la Revolución Francesa el interés se centró en los acontecimientos que venían de

Estatua de Kant en Kónigsberg (actual Kaliningrado)

Francia. Kant, especialmente interesado, esperaba con tal ansiedad la llegada del periódico que solía enviar a su criado en su búsqueda. Simpatizó con los ideales franceses y también con los americanos frente a los ingleses. Estando defendiendo un día en plena calle a los americanos y su causa, del grupo salió un inglés que le exigió una satisfacción en duelo a sangre. Kant, con tono tranquilo, expuso sus principios políticos y el inglés, no pudiendo resistir su lógica, pidió perdón y le tendió la mano. Se inició una de las amistades más prolongadas y sinceras en la vida de Kant.. Se preocupaba vivamente por sus amigos, y le provocaba auténtico nerviosismo que éstos enfermaran, enviando a su cridado a casa del enfermo varias veces al día. Sin embargo, sólo visitó a un enfermo, su amigo Trummer, compañero del Collegium. También fue a él al único que Kant tuteó en su vida. No le gustaba el tuteo y se disculpaba por no ser capaz de cambiar esa costumbre. Conversador fascinante y atractivo, pasaba y hacía pasar un agradable rato de tertulia a sus amigos y, su carácter apacible y tranquilo, sólo se irritaba si a alguien se le ocurría introducir en la conversación temas filosóficos o escritos de Kant. Cada cosa tenía su momento, y este era el reservado a la distracción, no al trabajo. Terminada la tertulia, Kant se retiraba a leer y meditar, pero nunca por un tiempo que le obligase a retrasar, ni por unos minutos, la hora del paseo, señalada para las siete. Tal era la puntualidad del paseo que, según se cuenta, algunos ciudadanos de Königsberg aprovechaban el momento en que Kant pasaba frente a su casa para ajustar los relojes de sus casas. Sólo una vez faltó Kant al sagrado deber de ayudar a poner en hora los relojes a sus vecinos: se entusiamó tanto con la lectura del Emilio de Rousseau que no pudo interrumpirla hasta terminarla. Al regresar de su paseo solía enfrascarse en la lectura, pero nada impedía que a las diez en punto estuviese acostado, para disponer de las siete horas preceptivas de sueño que se había impuesto. Se había fijado ese tiempo de descanso y la observaba con tanta rigidez que nada quebrantaba aquella regla.  Además de éstas, fueron muchas otras las reglas higiénicas y saludables, cumplidas a rajatabla, que Kant se autoimpuso.(Por ejemplo, estando en casa ponía el pañuelo a cierta distancia para obligarse a moverse para cogerlo). La razón última de este comportamiento, aparentemente maniático y carente de significado, reside en la debilidad orgánica que Kant tenía. Medía apenas 157 centímetros y su osamenta no era precisamente fuerte ni su musculatura muy desarrollada. Tenía el pecho hundido, lo que le provocaba cierta insuficiencia respiratoria y opresión cardiaca. Consciente de los achaques vinculados a su cuerpo naturalmente enclenque, Kant supo vencerlos con su titánica fuerza de voluntad, poniendo todos los medios a su alcance para que no determinasen su vida. Puso todos los medios a su alcance para superar mediante la voluntad lo que la naturaleza le había adjudicado. Gracias a ese conjunto de reglas fielmente observadas, Kant jamás estuvo enfermo. A pesar de lo esmirriado de su cuerpo, su rostro estaba bien formado y resultaba tan agradable que podríamos decir que era guapo. Su pelo era rubio; sus ojos, azules. Igual que Nietzsche decía que la expresión de su espíritu estaba en sus manos, el de Kant residía en sus ojos: “El ojo de Kant parecía hecho de éter celeste, del que brillaba un rayo de fuego algo amortiguado por una leve nubecilla. Es imposible describir la mirada hechicera y mis sentimientos cuando Kant, sentado frente a mí y con la mirada baja, la levantaba bruscamente y la fijaba en mí. Parecíame entonces como si a través de aquel etéreo fuego azul estuviese viendo el interior del santurario de Minerva”.

Nadie piense que el conjunto de reglas al que se sometió Kant, lo convirtió en un hombre solitario y aislado, parapetado detrás de sus libros. El rasgo más característico del carácter de Kant fue el trato humano con amigos y conocidos. Su presencia social era siempre bien acogida, ya que su conversación sencilla, ingeniosa y agradable le hacía uno de los contertulios más cotizados de Königsberg. Su buen humor y sencillez lo convertían en el interlocutor competente, aunque se hablase de problemas de cocina. Aunque no se lo crean, se le invitó a que escribiera un libro de arte culinario. Por cierto, le encantaban el bacalao y el queso. Por su excelente trato con los demás, por su conversación siempre atractiva, por su hermoso rostro y a pesar de su cuerpo enclenque, tuvo cierto éxito con las damas. Aunque permaneció siempre célibe, parece que pensó en casarse en dos ocasiones, pero tardó tanto en decidirse que otros pretendientes le tomaron la delantera.

Enseñaba matemáticas, física, lógica y metafísica. Pero lo que más atraía a estudiantes y personas ilustradas eran sus conferencias sobre antropología y geografía física. La prodigiosa memoria de Kant (aunque nunca tuvo una biblioteca que merezca tal nombre, Kant leyó muchísimo y entre esas lecturas estaban libros de viajes) junto con su magnífica imaginación hacía surgir ante sus oyentes, como un cuadro, una realidad extraña de forma que nadie podía imaginar que no hubiese visitado las ciudades que describía. Un inglés que escuchó a Kant describir el puente de Westmister creyó que Kant era un arquitecto que había estado varios años viviendo en Londres. Les recuerdo que Kant no salió de las inmediaciones de Königsberg en toda su vida.

Tumba de Kant

Tras el conflicto con las autoridades de la censura prusiana, en 1794, cuando ya tenía terminada la redacción de sus tres críticas, Kant fue retirándose paulatinamente de la enseñanza, hasta hacerlo definitivo en 1797. Anciano ya, jubilado el profesor e inactivo el pensador, comienza el proceso de debilitamiento generalizado que será considerablemente largo y trágico. Kant, que nunca había estado enfermo, simplemente va perdiendo sus fuerzas, se va apagando. Pierde la vista del ojo izquierdo, pierde el sentido del gusto no diferenciando lo dulce de lo salado. Pierde la memoria y no reconoce a sus amigos. Pierde la capacidad de hablar y expresarse claramente, recurriendo a palabras sueltas sólo inteligibles para los más allegados. Las últimas horas de Kant fueron las primeras del 12 de febrero de 1804. Su pulso, cada vez más débil, se agotó definitivamente a las 11 de la mañana. Desaparició como vivió: sin hacer ruido.

¿Cómo es posible que este hombrecito contrahecho de Königsberg, una ciudad provinciana de la Alemania intelectual,  haya elaborado el más impresionante sistema de pensamiento de la filosofía alemana o acaso de la filosofía en general? ¿Cómo es posible semejante contraste entre la monótona vida exterior y su pensamiento destructor? ¿Qué pensarían sus conciudadanos de Königsberg si hubieran presentido el alcance de ese pensamiento revolucionario? Aquellas gentes sólo vieron en él a un agradable y humilde profesor de filosofía al que, cuando paseaba a la hora prefijada, le saludaban amistosamente y … ponían sus relojes en hora.

INTRODUCCIÓN

Kant es un autor decisivo en la historia de la filosofía. Su pensamiento ha tenido especial importancia en el desarrollo de la ciencia, especialmente a finales del XIX y principios del XX. Su influencia está relacionada con su concepción del conocimiento y, en función de ésta, de la forma de entender el mundo.

El problema central que Kant se plantea es el de nuestra capacidad para conocer, dicho de otra manera, cuáles son los límites de nuestro conocimiento. Para él, este problema está ligado con la forma de entender el conocimiento científico, expresado en la física de Newton. Algunos autores consideran que la Crítica de la razón pura tiene como finalidad fundamentar filosóficamente la física de Newton, estableciendo las condiciones teóricas en que se produce.

Las soluciones que Kant da a estas cuestiones no son separables de la influencia que recibe de los dos movimientos filosóficos de la Filosofía Moderna: el racionalismo y empirismo.  Kant se encuentra en la confluencia de estas tres corrientes de pensamiento: racionalismo, empirismo y física de Newton. Tampoco debemos olvidar que históricamente pertenece a la Ilustración.

Manteniendo el uso de la razón, propio de su época, como razón única, distingue un doble uso de la misma, que da nombre a sus obras más conocidas: Crítica de la razón pura, en la que analiza el uso de la razón teórica y Crítica de la razón práctica, en la que analiza el uso de la razón en su función práctica, como fundamento de la moral. Sin ninguna duda, estas son las preocupaciones fundamentales de Kant: el conocimiento y la ética. Él mismo lo expresa: <<Dos cosas llenan el ánimo de admiración y respeto, siempre nuevos y crecientes, cuanto con más frecuencia y aplicación se ocupa de ellas la reflexión: el cielo estrellado sobre mí y la ley moral en mí>>

Aunque  estos son problemas centrales de la filosofía kantiana, su pensamiento no se agota en ellos. Como ilustrado, siente una preocupación por la historia y las ideas de su tiempo. Su obra Crítica del Juicio tuvo capital importancia para la estética posterior. Sin embargo, es un empeño inútil intentar abarcar todo el pensamiento de Kant en este tema.

OBRA

El pensamiento de kant suele dividirse en dos etapas:

1ª Periodo precrítico. Término que se utiliza para designar el período del pensamiento kantiano anterior a la publicación de la Crítica de la Razón Pura, obra con la que se abre el período conocido como filosofía crítica. Se interesa por la ciencia y por la filosofía.. Respecto a ésta considera que lo importante es aprender a filosofar, no aprender filosofía. Para ello es necesario investigar, acercarse a la naturaleza humana sin prejuicios ni dogmatismo, al igual que pretendía Hume, cuya lectura despierta a Kant de su “sueño dogmático”. La obra más significativa y que pone fin a este periodo es la Disertatio.

En la Crítica de la razón pura analiza el uso teórico de la razón

2ª Periodo crítico. En este periodo desarrolla su filosofía, llamada idealismo trascendental, filosofía crítica o criticismo. Se inicia con la Crítica de la Razón Pura (1781), en la que analiza los límites del conocimiento y la posibilidad de la metafísica como ciencia.  Le sigue la Fundamentación de la Metafísica de las Costumbres, en la que intenta encrontrar un fundamento para la moral. Más tarde publica la Crítica de la Razón Práctica(1987), en la que trata de fundamentar la moral siguiendo el esquema de trabajo de la Crítica de la Razón Pura pero aplicado al uso práctico de  la razón. También aparece una segunda edición (B) de la Crítica de la Razón Pura. En 1890 publica la Crítica del Juicio, cuyo tema es el juicio estético. De los escritos posteriores cabe destacar La Religión dentro de los límites de la mera razón, Metafísica de las Costumbres y Antropología desde un punto de vista pragmático. A partir de estas obras los problemas de salud no le permiten mantener el ritmo de trabajo llevado hasta entonces, pero su sistema ya estaba elaborado y expuesto.

SENTIDO DE LA FILOSOFÍA PARA KANT

Él mismo lo resumió de alguna forma  en las tres preguntas clásicas:

1ª. ¿Qué puedo conocer? Se trata del problema del conocimiento y los límites de éste. A esta pregunta responde su Crítica de la Razón Pura.

2ª. ¿Qué debo hacer? Se trata del problema de la moral y establece los principios y condiciones para ella. A esta pregunta responde su Crítica de la Razón Práctica

3ª. ¿Qué me cabe esperar? Se trata del problema de la religión y de la historia. Responde con La Religión dentro de los límites de la mera razón y Filosofía de la Historia.

4ª. ¿Qué es el hombre? Esta última pregunta se añade como resumen a las tres anteriores, ya que el sujeto de todas las cuestiones es el hombre, por lo que su investigación tiene un marcado carácter antropológico.

CRÍTICA DE LA RAZÓN PURA. USO TEÓRICO DE LA RAZÓN.

No se trata sólo del título de una obra. Es el núcleo del pensamiento kantiano y el punto de partida de toda su filosofía.

1. CRÍTICA, RAZÓN, PURA

El uso de los términos crítica, razón y pura tienen un significado específico para Kant. Con ellos expresa la tarea que se impone: el análisis del órgano del conocimiento, la razón misma; a la que va a someter a crítica, en el sentido de establecer los límites de su capacidad, ya que muchas veces los errores se comenten por extralimitarse, por rebasar los límites del conocimiento. Este estudio va a realizarse examinando la razón pura, es decir, libre de cualquier dato extraño a ella, tal como es antes de cualquier contenido empírico, todavía no contaminada por ningún aspecto proveniente de la sensación. Puro será el conocimiento a priori que no tiene en absoluto mezcla de nada empírico, anterior lógicamente a cualquier experiencia y, por ello, independiente de la experiencia.

De forma clara: Kant somete a la razón -órgano de conocimiento- a crítica -estableciendo sus límites-; a la razón pura -tal como es previamente a la experiencia, independientemente de la experiencia.

Partiendo de la necesidad de establecer los límites de la razón, Kant trata de contestar a la pregunta de si es posible la metafísica como ciencia. Para poder contestarla, analizará cuáles son los requisitos necesarios para establecer el conocimiento científico. Una vez que sepamos cuáles son esos requisitos podremos decir si la metafísica los cumple o no. Este análisis lo realiza a traves de los distintos pasos que constituyen las diversas partes de la obra.

De nuevo volvemos a decirlo de forma sencilla. La pregunta a la que Kant quiere dar respuesta es

  • ¿Es posible la metafísica como ciencia?

Para poder contestar a esa pregunta tendré que saber

  • ¿cuáles son los requisitos de la ciencia?

Una vez que conozca los requisitos para que algo sea ciencia podré contestar a la primera pregunta:

  • Si la metafísica cumple los requisitos necesarios para que algo sea ciencia, podré afirmar que es una ciencia; en caso contrario, tendré que admitir que la metafísica no es una ciencia

2. ESQUEMA DE LA Crítica de la razón pura:

INTRODUCCIÓN. En ella trata de los diversos juicios existentes, señalando cuáles se emplean en la ciencia. Tras este análisis se pregunta por las condiciones a partir de las cuales pueden darse los juicios científicos que llamará sintéticos a priori. Dar contestación a esta pregunta supone establecer una teoría del conocimiento que se desarrolla en las tres siguientes partes de la obra.

ESTÉTICA TRASCENDENTAL. Trata del conocimiento sensible y de las condiciones que lo hacen posible. Además establece la posibilidad de las matemáticas como ciencia.

ANALÍTICA TRASCENDENTAL. Trata del conocimiento intelectual y de las condiciones que lo hacen posible. Establece la posibilidad de la física como ciencia.

DIALÉCTICA TRASCENDENTAL. Trata de la razón, sus ideas, clases y límites, y de la posibilidad de la metafísica como ciencia.

El término trascendental también tiene un sentido específico en Kant. La crítica de la razón pura va a hacerse mediante una indagación trascendental de la misma; es decir, averiguando cuáles son las condiciones universales y necesarias (a priori) en las que ejerce su función de conocer, las condiciones que hacen posible su uso correcto.

(La obra no acaba aquí –Doctrina trascendental de los elementos, tiene una segunda parte que es la Doctrina trascendental del método)

En esquema, esta obra parece sencilla. Sin embargo, el riguroso sistema de exposición y el lenguaje utilizado (nada que ver con los filósofos racionalistas y empiristas) la convierten en una obra de difícil lectura y comprensión. Lo que os estoy diciendo, de forma muy correcta, es que Kant es un filósofo excelente pero un mal escritor. Kant mismo lo reconoce:  su exposición tiene rigor lógico y filosófico pero no belleza literaria ni  claridad expositiva.

3. SUPERACIÓN DEL RACIONALISMO Y DEL EMPIRISMO

Kant es consciente del avance experimentado por las matemáticas y por la física y, al mismo tiempo, observa como la metafísica, antes considerada la reina de las ciencias, ahora está en clara desventaja frente a esas ciencias. Por eso es normal que se cuestione la posibilidad de la metafísica como ciencia.

La ciencia ha de tener dos características fundamentales UNIVERSALIDAD Y NECESIDAD. Todo conocimiento científico tiene que ser universal y necesario.

El racionalismo y el empirismo, los dos grandes movimientos de la filosofía moderna, desde supuestos filosóficos tan distintos, llegan a un mismo punto de llegada: la imposibilidad de la metafísica como ciencia. Kant elaborará  un nuevo sistema filosófico aceptando algunas de las ideas de ambos y rechazando otras.

Al racionalismo (especialmente la versión más conocida por Kant, que es la de Leibniz a través de Wolff) lo acusa de dogmatismo: pretende avanzar con conocimientos conceptuales conformes a principios sin haber examinado el modo ni el derecho con que se llega a ellos. Recordad cu ando vimos el racionalismo de Descartes y especialmente el método. Recordaréis que, a imitación del método establecido por la ciencia moderna, se trataba de deducir toda la realidad a partir de unos principios evidentes; despreciando por completo el papel de los sentidos. La razón es todopoderosa: todo se deriva de los presupuestos de la razón y no se cuestiona su legitimidad. Dogmatismo se opone a criticismo; alguien es dogmático cuando acepta sin cuestionarse ni criticarlos determinados presupuestos.Esto es lo que rechaza Kant del racionalismo, su dogmatismo; es decir, que no se cuestione la validez de determinados presupuestos a partir de los cuales se deriva todo lo demás. No examina el racionalismo ni el modo ni el derecho con que se llega a esos principios.

La principal afirmación del empirismo es que la experiencia es la posibilidad y el límite del conocimiento. Por experiencia sólo se puede llegar a la afirmación de una pluralidad de datos que jamás tendrán carácter universal. Recordemos también como Hume constituye el primer ejemplo de rechazo a la metafísica ya que trata de cuestiones que son absolutamente ajenas a la experiencia  y, hemos quedado en que todo conocimiento queda reducido a ella.

En resumen: lo que rechaza del racionalismo es que deriva todo de los presupuestos de la razón sin someterlos a crítica y del empirismo que sólo admite la experiencia.

Acepta del racionalismo la convicción de que en la mente hay algun tipo de contenidos con carácter universal y que son anteriores a toda experiencia: son las condiciones a priori del conocimiento.

Del empirismo defiende el principio de que todo conocimiento parte de la experiencia: son los datos a posteriori del conocimiento.

En frase famosísima de Kant: <<aunque todo nuestro conocimiento empiece con la experiencia, no por eso procede todo él de la experiencia>>

Para Kant, ambas condiciones son necesarias para la existencia de la ciencia:

a) Toda ciencia tiene que basarse en datos a posteriori que partan de la experiencia, que él llama condiciones empíricas y que son particulares de cada sujeto.

b) Toda ciencia se apoya en unos contenidos a priori, anteriores a la experiencia, que llama trascendentales por ser generales y necesarios, comunes a todo sujeto.

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Al aceptar algo de los dos y rechazar algo de los dos, la filosofía de Kant supone la superación del racionalismo y el empirismo: sólo por la razón es posible la ciencia y, al mismo tiempo, sólo si hay experiencia hay ciencia. Evidentemente, ni la razón es la racionalista ni la experiencia la del empirismo, es la transformación de estas dos, lo que hace que Kant represente su superación.

4. LA JUSTIFICACIÓN DE LA CIENCIA: LOS JUICIOS.

Las ciencias expresan sus conocimientos en juicios; es decir, en proposiciones en las que “algo” se dice de “algo”. Por ejemplo: el átomo tiene  un núcleo de carga positiva formado por protones y neutrones; todo cuerpo sumergido en un fluido experimenta un empuje vertical y hacia arriba igual al peso de fluido desalojado; la ley de la gravitación consiste en …

A. CLASIFICACIÓN DE LOS JUICIOS

Si lo que tenemos en cuenta como criterio de clasificación es el origen de los conocimientos, diferencia entre:

1.- JUICIOS A PRIORI. Son aquellos que no derivan de la experiencia (independientes de la experiencia), universales y necesarios. Su verdad, como es lógico, es conocida independientemente de la experiencia. Para ser originales pondremos un ejemplo que no hemos visto hasta ahora: <<el todo es mayor que la parte>>

Resumen: UNIVERSALES, NECESARIOS, INDEPENDIENTES DE LA EXPERIENCIA

2.-JUICIOS A POSTERIORI. Son aquellos que están relacionados con la experiencia y proceden por generalización de ella. No son universales ni necesarios y su verdad es conocida a partir de la experiencia. Por ejemplo: <<Las alumnas de 2º de Bachillerato son guapas>>

Resumen: NO UNIVERSALES, NO NECESARIOS Y SU VERDAD DEPENDE DE LA EXPERIENCIA

Si lo que tenemos en cuenta como criterio es la estructura misma de los juicios se clasifican en:

1.- JUICIOS ANALÍTICOS. El predicado ya está contenido en el sujeto, al menos, implícitamente; por lo tanto, si analizamos el sujeto, vemos que el predicado ya está contenido en él. El predicado no añade nada al concepto sujeto, sino que simplemente lo descompone en conceptos parciales: el concepto predicado es una propiedad que pertenece necesariamente al concepto sujeto. Dicho de otra manera, lo que hace el predicado es explicar de forma más clara la noción que ya estaba pensada en el sujeto, por eso son juicios explicativos. Son explicativos, pero no extensivos, ya que no amplían nuestros conocimientos.  Por ser originales, podríamos poner como ejemplo: <<el todo es mayor que la parte>> o <<todos los cuerpos son extensos>>

RESUMEN: UNIVERSALES, NECESARIOS Y NO EXTENSIVOS

2.-JUICIOS SINTÉTICOS. El predicado no está contenido en el sujeto; el predicado dice algo que no estaba en el sujeto. Estos juicios son extensivos, porque aumentan o amplían  nuestro conocimiento. Por seguir siendo originales: <<Las alumnas de 2º de Bachillerato son guapas>> o <<Esta tarde hace frío>>.

Resumen: NO UNIVERSALES, NO NECESARIOS Y EXTENSIVOS.

Si relacionamos las dos clasificaciones:

1. Los juicios analíticos son universales, necesarios y no extensivos (no amplían conocimientos, no hacen progresar la ciencia). Son a priori, pero no son científicos.

2. Los juicios sintéticos sí hacen progresar la ciencia, porque amplían nuestros conocimientos, son extensivos, pero no son universales ni necesarios. Son a posteriori, pero no son científicos.

Si os acordáis, esta clasificación coincide con la que ya hizo Hume al clasificar los tipos de conocimiento entre relaciones entre ideas y cuestiones de hecho. Kant da un paso más al admitir la existencia de juicios sintéticos a priori. Pensad en los  siguientes ejemplos:

<<La línea recta es la distancia más corta entre dos puntos>>

<<7+2 = 9>>

<<Todo cambio tiene una causa>>

Analizemos el primer ejemplo. No es un juicio analítico, ya que el concepto de línea recta no incluye, ni siquiera implícitamente la idea de distancia. Es, por lo tanto, sintético, ya que el predicado no está incluido en el sujeto. No es a posteriori ya que nos consta que es verdadero sin tener que medir las distancias, sin recurrir a la experiencia. Es universal y necesario (a priori).

Estos juicios son extensivos (por ser sintéticos) y universales, necesarios e independientes de la experiencia  (por ser a priori).

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Hemos comenzado el tema señalando que la pregunta que se hacía Kant era si la metafísica era una ciencia o no. Para saberlo, teníamos que ver cuáles eran los requisitos de la ciencia. Ahora ya lo sabemos porque acabamos de decir que los juicios sintéticos a priori son los juicios cientíticos. Si en la metafísica  son posibles los juicios sintéticos a priori, será una ciencia; si no son posibles, no lo será. Para ello primero demostrará cómo son posibles estos juicios en las matemáticas y en la física.

¿Cómo se forman los juicios científicos, los juicios sintéticos a priori? ¿Cuáles son las condiciones que hacen posible la formación de esos juicios?

5. EL PROCESO DEL CONOCIMIENTO

Kant diferencia entre dos tipos de conocimiento: sensible e intelectual, correspondiéndoles dos facultades o capacidades distintas: la sensibilidad y el entendimiento.

Kant llamará sensibilidad a la capacidad (receptividad) de recibir representaciones, al ser afectados por los objetos. Los objetos nos vienen dados por la sensibilidad y nos suministra intuiciones.

Kant llamará entendimiento a la capacidad (espontaneidad) de producir conceptos. Por medio del entendimiento los objetos son pensados y de él proceden los conceptos.

Todo pensar tiene que hacer referencia a intuiciones, directa o indirectamente, ya que ningún objeto se puede dar de otra forma. <<Intuiciones sin conceptos son ciegas, conceptos sin intuiciones, vacíos>>. Imaginad que podéis recoger información pero que no podéis pensarla, ¿os serviría para algo? Ahora imaginad que podéis pensar pero carecéis de información sobre la que pensar, ¿os serviría para algo?

  • EL CONOCIMIENTO SENSIBLE. ESTÉTICA TRASCENDENTAL

Nuestro conocimiento comienza al recibir algo que viene del exterior a través de la sensibilidad. Esta es uuna mera capacidad de recibir impresiones de las cosas.

Esas cosas producen en nosotros una sensación que da lugar a una intuición empírica.

Lo que conocemos con la sensación no son las cosas tal y como son en sí mismas sino tal y como son en relación con la sensibilidad, tal como nos aparecen y por ello recibirá el nombre de fenómeno.

El fenómeno es el objeto de la intuición empírica, del conocimiento sensible. En él se distingue:

a) Materia del conocimiento. (Material en Kant es todo lo que tiene contenido). Es lo que proviene de la sensación: los distintos datos empíricos. Procede del exterior y es a posteriori.

b) Forma del conocimiento. (Formal en Kant es aquello que carece de contenido, vacío de contenido).  Es lo que proviene del sujeto que ordena los diversos datos y que existe con anterioridad a la recepción de cualquier dato empírico. Procede del sujeto y es a priori. Son las condiciones de posibilidad del conocimiento sensible, condiciones universales y necesarias, trascendentales, del conocimiento sensible. Son el espacio y el tiempo. Se puedn denominar de diferentes maneras:

  1. Formas a priori de la sensibilidad
  2. Formas puras a priori de la intuición sensible
  3. Intuiciones puras

Que sean formas quiere decir que son vacías de contenido empírico; que sean a priori, que se encuentran de antemano en el sujeto para ser aplicadas a los datos de la intuición sensible, a los datos empíricos de la sensación y que sean formas puras, que no hay nada en ellas procedente de la experiencia.

El conocimiento sensible sólo es posible con la conjunción de materia y forma: se necesita una materia, un contenido variable, procedente de las cosas, y unas formas a priori capaces de organizar esos datos y constituir propiamente el fenómeno.

Recurramos a un ejemplo muy sencillo para entender a Kant. Imaginad que queréis llenar un vaso de agua. ¿Qué necesitáis? Es evidente que un vaso y agua ¿Qué tiene que adaptarse a qué? Es evidente también que el agua tiene que adaptarse a la forma del vaso. ¿Cuál es la única manera posible de que el agua se adapte a la forma del vaso? Vale, no contestaré. De la misma manera, para que el conocimiento sensible sea posible necesito un contenido, los distintos datos empíricos, y una forma, las condiciones de posibilidad para que esos datos sean dados, la ordenación de los distintos datos empíricos. Dicho de otra manera: para poder percibir cualquier objeto este tiene que adaptarse a las condiciones que imponen a priori el espacio y el tiempo. O dicho de otra manera: no puede haber experiencia alguna que no esté en el espacio y en el tiempo. Imaginad que os digo

Todo objeto es percibido en el espacio y en el tiempo. Espacio y tiempo son las condiciones de posibilidad de todo objeto sensible.

<<Estoy viendo una casa>> , vosotros me preguntáis, <<¿dónde?>>, a lo que yo contesto <<En ningún sitio>> , e insistís, <<¿cuándo?>>, y yo os digo <<En ningún momento>>. ¿Podéis imaginar un objeto que no ocupe un lugar en el espacio y en el tiempo? Por eso Kant dice que espacio y tiempo son a priori (es imposible percibir nada que no ocupe espacio ni tiempo) y son las condiciones de posibilidad de los objetos (todo objeto para poder ser percibido tiene que ajustarse al espacio y al tiempo). El hecho de que el espacio y el tiempo ordenen y unifiquen las distintas representaciones sensibles, no quiere decir que primero captemos esas representaciones desordenadas y después las organicemos gracias al espacio y al tiempo.

Espacio y tiempo hacen posible la primera sintesis a priori. Las matemáticas son una ciencia

Recordad que son las condiciones necesarias a priori del conocimiento sensible; son las condiciones, no las consecuencias. La separación de mate ria y forma  es abstracta, lógica, no real. Los objetos de la intuición empírica están sujetos a las formas a priori de la sensibilidad.

Espacio y tiempo posibilitan la formación de juicios sintéticos a priori en las Matemáticas, por lo que éstas quedan establecidas como ciencias.

  • EL CONOCIMIENTO INTELECTUAL. ANALÍTICA TRASCENDENTAL

El segundo nivel de conocimiento, tras el sensible, es el intelectual, cuya función es pensar los objetos.

Con el conocimiento sensible se constituyen una pluralidad de fenómenos que no poseen unidad. La unidad se dará mediante el pensar, la capacidad o actividad capaz de unificar la pluralidad del fenómeno. Esta actividad la realiza el entendimiento que atribuye a los fenómenos determinados conceptos. Por ejemplo: Si observamos un cuadro, gracias al  conocimiento sensible recibiremos representaciones o imágenes como sensaciones; gracias al entendimiento podremos pensar el cuadro y elaborar el concepto <<belleza>> .

Por la sensibilidad captamos impresiones y por el entendimiento pensamos los objetos. Ambas capacidades se relacionan: el entendimiento se apoya en la sensibilidad

En la presentación del proceso del conocimiento nosotros separamos el sensible del intelectual, y separamos también sus facultades, la sensibilidad y el entendimiento.  Es verdad que son facultades diferentes pero que actúan unidas; y con el conocimiento, pasa lo mismo. En frase de Kant: <<Intuiciones sin conceptos son ciegas; conceptos sin intuiciones, vacíos>>. Gracias a la sensibilidad los objetos nos son <<dados>>, gracias al entendimiento podemos <<pensarlos>>. Necesitamos sumar las dos cosas para poder conocer los objetos. Pensad: si tenéis objetos pero no podéis pensarlos ¿para qué os sirven? Y si podéis pensar pero no tenéis sobre qué pensar ¿para qué os sirve? Ni la intuición puede pensar nada, ni el entendimiento intuir nada. Para conocer los objetos necesitamos la suma de las dos facultades.

De la misma manera que en la Estética Trascendental Kant establecía el conocimiento sensible y señalaba las formas puras de la sensibilidad (espacio y tiempo) como condiciones a priori necesarias para que los objetos nos sean dados en la intuición sensible, en la Analítica trascendental estudiará las formas puras del entendimiento como condiciones a priori necesarias para pensar los objetos, los datos de la intuición sensible.

Si aplicamos el mismo esquema de materia y forma del conocimiento:

  1. En este caso la materia sería el fenómeno, el resultado del conocimiento sensible, el objeto de la intuición empírica
  2. La forma del conocimiento intelectual son los conceptos a priori o categorías. Proceden del entendimiento mismo, son espontáneos y no provienen de la experincia, son puros. Cumplen exactamente el mismo papel que espacio y tiempo en el conocimiento sensible: condiciones de posibilidad a priori y necesarias para poder pensar los objetos.  Se pueden denominar: formas puras del entendimiento, formas puras a priori del entendimiento, conceptos puros o a priori, categorías. Kant establece la existencia de 12 categorías a partir de la división de los juicios (El entendimiento es tanto la facultad de los conceptos como la de los juicios; el entendimiento unifica, sintetiza, juzga). La más importante es la de causalidad, recordad la crítica que había hecho Hume.

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Esta deducción no es la auténticamente importante. La importante es la deducción trascendental de las categorías: demostrar que son las condiciones para que los objetos sean pensados, la justificación de la aplicación de las categorías a objetos porque los objetos no podrían pensarse sino por medio de las categorías. Lo veremos inmediatamente; antes, concluyamos el conocimiento intelectual.

Hemos dicho que el objetivo del conocimiento intelectual es pensar los objetos que nos vienen dados por la intuición sensible. Esta actividad la lleva a cabo el entendimiento, que tiene la capacidad de unificar la pluralidad de los objetos elaborando  conceptos. Los conceptos  son, por lo tanto, el resultado del conocimiento intelectual. Estos conceptos son a posteriori, provienen de la experiencia, de la observación de datos comunes a diversos objetos (casa, piedra, etc…) Para su elaboración se necesita, como hemos dicho, la materia (el fenómeno) y la forma (las condiciones de posibilidad de dichos conceptos, las categorías). No confundáis los conceptos a posteriori con los conceptos a priori o categorías.

Aplicación de las categorías. Las categorías no pueden aplicarse a nada que no tenga su origen en la sensibilidad y, por lo tanto, no puede conocerse nada que no provenga de ella. Aparece la posibilidad y límite de nuestro conocimiento: ni el entendimiento puede intuir nada, ni la sensibilidad puede pensar nada. El conocimiento surge de la unión de los dos. Recordad la frase: <<Intuiciones sin conceptos son ciegas; conceptos sin intuiciones, vacíos>>.

Las categorías sólo pueden aplicarse a los fenómenos

Este es el origen del fenómeno -objeto del que tenemos una intuición sensible y noúmeno -una cosa que no es objeto de la intuición sensible, lo que sea la cosa en sí, independientemente de nuestro modo de conocerla.

Las categorías no son aplicables a los noúmenos, ya que están fuera del ámbito de la sensibilidad. Nuestro conocimiento queda restringido al ámbito de la experiencia.

Las categorías hacen posibles los juicios sintéticos a priori en la Física, por lo que se demuestra que es una ciencia.

REVOLUCIÓN COPERNICANA DEL CONOCIMIENTO: IDEALISMO TRASCENDENTAL.

Kant realiza un giro copernicano en la teoría del conocimiento: el sujeto construye, en parte, los objetos.

Es el propio Kant el que menciona el giro copernicano de su teoría del conocimiento. Como todos vosotros sabéis, Copérnico revolucionó la astronomía al cambiar el lugar del sol y de la tierra. Ese cambio, acarrea una nueva forma de concebir el mundo. Aplicado al conocimiento en Kant:

1. Antes de Kant. Se defiende una postura realista: se conoce una realidad en sí, externa al sujeto. El sujeto se acomoda al objeto y lo conoce tal como es.

2. Kant. Con Kant se invierte la relación. Ya no es el sujeto el que se acomoda al objeto y lo conoce tal como es, sino que el objeto es el que se pliega a la forma de conocer del sujeto, de tal manera que lo que sea en sí mismo ese objeto permanece desconocido. El sujeto actúa en el proceso del conocimiento y contribuye a formar el concepto del mundo; no sólo nosotros nos adaptamos a las cosas, sino que las cosas se adaptan a nuestro modo de conocer. Lo que vemos procede del mundo fuera de nosotros, pero el cómo lo vemos está relacionado con nosotros.  De ahí que el sistema filosófico de Kant se denomine idealismo trascendental. (Se llama idealismo a toda teoría del conocimiento que defiende que no conocemos las cosas tal y como son en sí, sino que el sujeto construye, al menos en parte, el objeto. Trascentental es el conocimiento independiente de la experiencia. El idealismo de Kant es trascendental porque el espacio, el tiempo y las categorías son condiciones de posibilidad del conocer, y las pone el sujeto pero sólo pueden aplicarse a la experiencia. Nuestro conocimiento está limitado a los fenómenos, no tenemos conocimiento de las cosas en sí. Si buscamos una definición sencilla podríamos decir que en el idealismo trascendental el sujeto construye, en parte, el objeto al poner las condiciones trascendentales del conocimiento.

La comparación con Copérnico es clara: Kant también revoluciona la teoría del conocimiento, su idea es nueva y genera una forma nueva de concebir el conocimiento. El sujeto que conoce pasa a ocupar el lugar del Sol copernicano y , el objeto, al igual que la Tierra, tiene que adaptarse a él.

  • LA RAZÓN. DIALÉCTICA TRASCENDENTAL

El conocimiento intelectual no acaba con el entendimiento. En otro nivel se encuentra la razón. La razón tiene una función unificadora que pretende integrar todos los conocimientos y acciones humanas en una totalidad, mediante la dirección del entendimiento. No es tan difícil como pudiera parecer en un principio. Acordaos de que la sensibilidad unificaba las impresiones formando un objeto,  el entendimiento unificaba los objetos bajo un concepto formando juicios. La razón lo que intenta es unificar los conocimientos del entendimiento, formando las ideas.

Una idea es un concepto necesario de la razón de la que no se da en los sentidos un objeto correspondiente; carece de relación con lo empírico. Por lo tanto, no forman parte de lo que podemos conocer.

Las ideas son conceptos necesarios de la razón.

Aunque son sólo  ideas no carecen de valor ya que determinan el uso del entendimiento en la experiencia tomada en su conjunto. Tres son las ideas trascendentales: alma, mundo y Dios. En tanto que ideas no tenemos conocimiento de ellas, ya que no se refieren a objetos de experiencia. No podemos conocer lo incondicionado, porque sobrepasa nuestra capacidad de conocimiento.

Imposibilidad de la metafísica como ciencia. Recordaréis que comenzabamos el tema con la pregunta ¿es posible la metafísica como ciencia?. Ya tenemos la respuesta: NO. La metafísica no es una ciencia sino el resultado del uso de la razón desligado de la experiencia. No es más que el resultado de una tendencia natural de la razón a sobrepasar el campo de la experiencia.

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Recordaréis también como deciamos que durante siglos la metafísica no sólo fue considerada una ciencia, sino la reina de todas ellas. El origen del error está en lo que Kant llama ilusiones trascendentales: uso de las categorías más allá de lo empírico, en la aplicación de las categorías a objetos trascendentales -lo que lleva a hacer de las ideas de la razón pura, alma-mundo-Dios, objetos reales.

Las ilusiones trascendentales dan lugar a errores específicos en cada una de las disciplinas de la metafísica:

  1. De la idea de alma como objeto derivan los paralogismos (falsos silogismos) que llevan a afirmar la existencia de un ser pensante como sustancia espiritual (alma) de cuyo estudio se ocupa la psicología racional.
  2. De la idea de mundo como objeto derivan las antinomias, posibilidad de emitir dos juicios dogmáticos contrarios para explicar un aspecto de la naturaleza (necesidad/libertad), habiendo razones para aceptar cualquiera. Con ello se pretende elaborar una teoría general sobre el mundo como totalidad de la que se ocupa la cosmología.
  3. De la idea de Dios como objeto deriva el ser supremo que da lugar a las distintas pruebas de la existencia de Dios (físico-teológica, cosmológica y ontológica) de las que se ocupa la teología racional.

USO TEÓRICO Y USO PRÁCTICO DE LA RAZÓN

La negación de la metafísica como ciencia viene a demostrar que la razón, que se cree todopoderosa, tiene límites en el conocimiento. El problema que Kant se plantea es si no habrá otro modo de funcionamiento de la razón que dé respuesta a la tendencia que tenemos los humanos a preguntarnos sobre lo incondicionado.

Limitar el campo de la razón en el uso teórico, abre la posibilidad al uso práctico de la razón. La distinción entre fenómeno y cosa en sí hace que aunque alma, mundo y Dios no son objetos de conocimiento, sí pueden ser ideales conforme a los cuales organizar nuestro comportamiento.

La razón no va a quedarse en la postura negativa de la Crítica de la razón

Que sólo podamos conocer los fenómenos u objetos de experiencia no excluye otro uso de la razón. Precisamente es la distinción entre fenómeno y noúmeno lo que hace posible el uso práctico de la razón

pura. Que sólo podamos conocer lo que entra dentro de los límites de la sensibilidad no quiere decir que sea de lo único que puede hablarse o pensarse. De los ideales es de lo que se ocupará el uso práctico de la razón.  Ya no se trata de conocer, de entender las leyes deterministas que explican el funcionamiento del mundo físico sino de las leyes prácticas que determinan nuestra conducta y que no responden a qué puedo conocer sino a qué debo hacer.

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USO PRÁCTICO DE LA RAZÓN. CRÍTICA DE LA RAZÓN PRÁCTICA.

En la teoría del conocimiento Kant trata el uso teórico de la razón; es decir, el uso especulativo mediante el cual la razón conoce.

Que no podamos conocer las ideas no quiere decir que no podamos pensarlas

La razón no se agota en este uso. El hombre también necesita saber cómo obrar y como comportarse. El uso práctico de la razón se ocupa del deber ser y mediante él la razón es capaz de determinar la voluntad y la acción moral. Kant se ocupará del uso práctico de la razón en dos obras fundamentales: Fundamentación de la metafísica de las costumbres y Crítica de la razón práctica. La pregunta que se hace Kant en esas obras no es sobre si es posible o no la moralidad. El análisis del comportamiento humano le lleva a observar que la conciencia moral se expresa en principios a los que los hombres ajustan su modo de actuar, y en función de los cuales, emiten juicios morales sobre su conducta y la de los demás. Es lo que Kant llama hecho moral y es evidente. Lo que se pregunta, por tanto, no es si es o no posible sino cómo es posible la moralidad. Y es posible gracias a los límites que ha establecido en el campo de la experiencia. Como hemos visto en el esquema anterior, el mundo de la experiencia está ordenado por el espacio, el tiempo y las categorías. Es un mundo regido por la necesidad, por las relaciones de causalidad, en el que todo está determinado. Si ese mundo de la experiencia fuese el único no habría posibilidad para determinarnos libremente, para la ética.

1. ETICAS MATERIALES

La división entre éticas materiales y formales procede de Kant. Son materiales todas las éticas anteriores a la suya. Material significa con contenido, luego una ética es material cuando tiene un fin y establece los medios para conseguir ese fin. Por ejemplo; la ética aristotélica es material porque establece la felicidad como fin y señala los medios para conseguirla: actuar de acuerdo con la razón. Toda ética material se caracteriza por ser:

a) a posteriori. Empírica. Basada o fundada en la experiencia. Por esta razón, nunca pueden ser universales ni necesarias, sólo señalan los medios para alcanzar la felicidad

b) hipotética. Las leyes morales se presentan en forma de imperativos, es decir, mandatos, órdenes y obligaciones. Hay dos clases de imperativos:

1. Hipotéticos. Son aquellos que declaran la acción como medio para alcanzar algún fin. Todos ellos tienen la forma “Si quieres A, haz B” “Si quieres ser feliz actúa conforme a la razón”. Los hay de dos clases:

a) Problemáticos: Prescriben lo que es necesario para un determinado fin. “Si quieres aprobar filosofía, estudia”

b) Asertóricos: Prescriben lo que debe hacerse para conseguir un fin supuestamente aceptado por toda la humanidad: la felicidad. “Si quieres ser feliz, aléjate de la política”

Las éticas materiales son todas hipotéticas, expresan sus contenidos en imperativos hipotéticos. Ejemplo: la ética aristotélica o tomista (Para ser feliz hay que actuar conforme a la razón y cumplir con las tendencias naturales del hombre)

2. Categóricos: Ordenan absolutamente, no están sometidos a condición alguna. Su forma es “Haz A” “Estudia filosofía”

c) heterónoma. Lo que quiere decir que los mandatos no los establece la voluntad misma sino que le vienen de fuera. La obligación moral viene impuesta al hombre como algo externo a su voluntad. Por ejemplo la ética aristotélica o tomista son heterónomas porque el fin último del hombre  (la felicidad, Dios) viene impuesto por nuestra naturaleza.

Frente a este tipo de éticas Kant propone una

2. ÉTICA FORMAL

Al ser formal y carecer de contenido, la ética kantiana es universal, válida para siempre y para todos

La ética kantiana es una ética formal. Formal es carente o vacío de contenido, por lo tanto, una ética formal es aquella que carece de fines y por lo mismo de medios para alcanzar esos fines. Una ética formal, vacía de contenido, nunca dirá lo que tenemos que hacer (contenido) sino únicamente cómo debemos actuar (forma). Tiene las siguientes características:

a) a priori. Universal, necesaria e independiente de la experiencia. Válida para todo ser racional

b) categórica. Los imperativos mandan absolutamente, sin condiciones. El imperativo categórico será la única ley moral existente para Kant.

c) autónoma. Lo que quiere decir que es la voluntad la que establece la ley moral, la voluntad se da a sí misma la ley moral, no le viene impuesta de fuera.

Lo único bueno, sin restricciones, es la voluntad

La ética kantiana tiene su fundamento en la autonomía de la voluntad. Para Kant lo único que puede calificarse como bueno sin restricciones es la voluntad. Lógicamente la intención tiene que ir acompañada de todos los medios posibles para lograr lo que se persigue, pero la bondad o maldad reside en la voluntad. Y esa voluntad será buena cuando actúe autónomamente, es decir, independientemente de todo elemento empírico o de toda determinación exterior o de cualquier inclinación. Cuando la voluntad se mueve para conseguir fines se convierte en heterónoma.

La voluntad tiene capacidad para legislar, para establecer leyes prácticas, leyes morales, por las que se determina la voluntad; dicho de otra manera, nuestra voluntad está determinada por su propia ley.  La voluntad sólo puede obrar por respeto al deber, por deber, por respeto a la ley moral que ella misma ha dictado. Kant distingue tres tipos de acciones en relación con el deber:

a) acciones contrarias al deber. Pueden ser legales o ilegales pero son siempre inmorales. Ejemplo: Un comerciante cobra  precios abusivos por ser único el negocio

b) acciones conformes al deber (legalidad) Son acciones motivadas por interés o inclinación. Suelen ser legales, pero no tienen valor moral. Ejemplo: Un comerciante cobra precios justos para no perder clientela

c) acciones por deber (moralidad) Se realizan por puro respeto a la ley, al deber. Sólo ellas tienen valor moral. Un comerciante cobra precios justos porque es su deber.

3. EL IMPERATIVO CATEGÓRICO

Los imperativos son mandatos que expresan el deber ser. Su característica fundamental es que son constrictivos, impositivos, para la voluntad; es decir, hay que actuar ateniéndose a ellos. Son categóricos cuando mandan u ordenan la acción en sí misma, sin hacer referencia a ningún fin.

El imperativo categórico no está sometido a condición alguna, es válido a priori y por si mismo. Sólo el imperativo categórico puede determinar a la voluntad objetiva, universal y necesariamente. Es el principio de la moralidad, la ley que proviene a priori de la razón y que nos muestra cómo debe querer nuestra voluntad. Es un juicio sintético a priori de la razón pura práctica. La voluntad se impone a sí misma esta ley sin depender de nada. Es formal, carece de contenido, por lo que expresa la forma de la ley. Es la ley universal que nos dice cómo debe querer esa voluntad y qué no debe querer.

Aunque es único, Kant realiza diversas formulaciones. Todas ellas vienen a decir lo mismo. Las fórmulas más conocidas son:

Obra según una máxima tal que puedas querer al mismo tiempo que se vuelva ley universal”

“Obra como si la máxima de tu acción debiera tornarse, por tu voluntad, ley universal de la naturaleza”

“Obra de tal modo que uses a la humanidad, tanto en tu persona como en la de cualquier otro, siempre como un fin al mismo tiempo y nunca sólamente como un medio”

4. POSTULADOS DE LA RAZÓN PRÁCTICA.

Un postulado es una proposición no evidente y no demostrable pero que debe admitirse porque sino sería imposible cualquier afirmación (Geometría; postulados de Euclides)

Kant establece como postulados la libertad, la imortalidad del alma y la existencia de Dios como fundamento de su ética formal. Son ideas trascendentales establecidas en la Crítica de la razón pura de las que no tenemos conocimiento pero que no pueden desaparecer. Que no las podamos conocer no quiere decir que no existan: no son fenómenos pero son noúmenos, no se ajustan a las condiciones de conocimiento pero son lo incondicionado; no se pueden conocer pero se pueden pensar.

La libertad es la condición que hace posible la moral

1er postulado. La libertad. A diferencia de lo que ocurre en el mundo fenoménico, regido por la necesidad, el mundo de la razón práctica está regido por la libertad. Esta es una propiedad de la causalidad de los seres racionales que se llama voluntad. De carecer de libertad, la ética sería imposible.

2o postulado. La inmortalidad del alma. En este mundo es imposible la perfecta conformidad entre voluntad y ley moral, por lo que se postula la inmortalidad del alma

3er postulado. La existencia de Dios. Realización efectiva del Bien supremo al que aspira la voluntad. Dios como ser en el que se idenrifica ser y deber ser, virtud y felicidad.

En tanto que fenómeno el hombre está sometido a la necesidad del mundo natural; en tanto que noúmeno, es libre

Tras la aparente conclusión negativa de la Crítica de la razón pura de que no podemos pretender el conocimiento de ninguna realidad trascendente a la cual no tenemos acceso, de que la condición para el conocimiento sea ser objeto de experiencia para nosotros no significa que todo se limite a esto. El hecho de que nuestras pretensiones de conocimiento se limiten al mundo natural no significa que el mundo natural cognoscible sea lo único que existe. Por el contrario, tenemos y no podemos prescindir de una concepción de nosotros mismos como agentes y seres morales, lo cual sólo tiene sentido sobre la suposición de que tenemos una voluntad libre. La libre voluntad y la causalidad natural son compatibles siempre que no se considere la libertad humana (capacidad para obrar de forma autónoma) como un aspecto del mundo natural. La causalidad y la libertad se dan en ámbitos independientes; el conocimiento se limita a la primera y la moralidad a la última. Con ello Kant soluciona los problemas básicos que marcaron su investigación filosófica: las leyes científicas y las leyes morales, el conocimiento y la ética.

KANT. VOCABULARIO

A POSTERIORI. Dícese del conocimiento que sólo es posible mediante la experiencia

A PRIORI. Conocimiento por entendimiento puro y razón pura, anterior lógicamente a la experiencia y caracterizado por su necesidad y universalidad estricta.

CATEGORÍA. Las categorías o conceptos puros del entendimiento son las diversas variedades de funciones unificadoras del entendimiento en su relación con la sensibilidad y, por tanto, son condiciones a priori del entendimiento que hacen posible el conocimiento de la realidad. Sólo pueden aplicarse a fenómenos.

CONCEPTO. Representación universal, que debe ser pensada como común a diferentes representaciones y que, por tanto, las subsume.

COSA EN SÍ. La cosa tal como es en sí misma independientemente de nuestro modo de intuirla.

CRITICA DE LA RAZÓN PURA. Además del título de la principal obra de Kant, significativa de su pensamiento. Kan somete a crítica al órgano de conocimiento (razón), es decir, establece los límites de su capacidad, realizando esa crítica desde la razón pura, a priori, sin mezcla de nada empírico

DEBER. Necesidad de una acción por respeto a la ley moral con exclusión de todo fundamento de determinación por inclinación.

ENTENDIMIENTO. Capacidad de nuestro espíritu de producir representaciones por sí mismo (espontaneidad del conocimiento)

ESPACIO Y TIEMPO. Intuiciones puras que constituyen la forma del conocimiento y son las condiciones subjetivas que posibilitan las intuiciones.

FENÓMENO. Es el objeto del conocimiento empírico. Los objetos tal y como los conocemos.

FORMAL. Vacío de contenido

IDEA. Concepto necesario de la razón del que no puede darse en los sentidos objeto correspondiente.

IDEALISMO TRASCENDENTAL. Nombre con  el que se suele denominar la filosofía kantiana. Idealismo: teoría del conocimiento que defiende que no conocemos las cosas tal y como son en sí, sino que el sujeto construye, al menos en parte, el objeto. Trascendental: conocimiento independiente de la experiencia. Idealismo trascendental: nosotros conocemos lo dado en el espacio y en el tiempo, es decir, el fenómeno, lo que aparece. Pero no conocemos el noúmeno, es decir, la cosa en sí, nosotros no tenemos más que intuiciones sensibles, y, por lo tanto, nuestro conocimiento está limitado al mundo de las intuiciones sensibles, de los fenómenos; no tenemos conocimiento de las cosas en sí. El acceso a esas realidades no se da a través de las facultades de conocimiento, no se da en el campo de la razón pura sino de la razón práctica. Por eso se llama idealismo trascendental; el espacio, el tiempo y las categorías son condiciones de posibilidad de la experiencia, de los fenómenos. Son las condiciones de posibilidad de conocer, y las pone el sujeto. Todo lo que cae fuera de la experiencia es inaccesible al conocimiento; sólo lo que llega a través del espacio y del tiempo puede ser conocido.

IMPERATIVO. Fórmula del mandato de la razón, el cual es la representación de un principio objetivo en tanto constrictivo para una voluntad. Los imperativos pueden ser hipotéticos (ordenan una conducta como medio para conseguir un fin) y categóricos (prescriben una acción por sí misma, sin referencia a fin alguno, como objetivamente necesaria)

INCONDICIONADO. Lo que no está sometido a las condiciones y límites del conocimiento. No puede conocerse, pero puede pensarse

INTUICIÓN. Único modo de referirse el conocimiento inmediatamente a los objetos y se funda en las afecciones, es decir, en la capacidad de la sensibilidad de ser afectada por los objetos que nos son dados. Puede ser empírica (se refiere al objeto mediante una sensación) o pura (espacio y tiempo, no contienen nada perteneciente a la sensación)

LIBERTAD. En sentido práctico, independencia de la voluntad respecto de la imposición de los impulsos de la sensibilidad; autonomía de la voluntad; determinación de la voluntad por sus propias leyes.

ILUSIONES TRASCENDENTALES. Error que surge al aplicar las categorías a objetos trascendentales (Dios, alma, mundo) pretendiendo que sean reales

MÁXIMA. Ley práctica en la medida en que se convierte en fundamento subjetivo de los actos, es decir, en principio subjetivo. Dicho de forma más sencilla, la regla de conducta según la cual actúa una persona.

POSTULADO. Proposiciones no evidentes y no demostrables pero que deben admitirse porque sino sería imposible cualquier afirmación.

PRÁCTICO. Todo lo que es posible mediante libertad.

PURO. Dícese del conocimiento a priori que no tiene en absoluto mezcla de nada empírico.

RAZÓN. En sentido amplio, conjunto de todas las facultades cognoscitivas. En sentido estricto, facultad de conocer por principios, esto es, de conocer lo particular en lo universal mediante conceptos.

RESPETO. Único sentimiento a priori y verdadero sentimiento moral, consistente en la conciencia de una libre sumisión a la voluntad bajo la ley moral, enlazada a la coacción hecha a todas las inclinaciones por la propia razón.

SENSACIÓN. La materia del fenómeno.

SENSIBILIDAD. Facultad de nuestro espíritu de recibir representaciones al ser afectado por los objetos.

SÍNTESIS. Acto de nuestra espontanedidad, por virtud del cual diferentes representaciones son enlazadas y su multiplicidad es entendida en un único conocimiento.

TRASCENDENTAL. Conocimiento que se dirige no a los objetos, sino a nuestro modo de conocerlos, en la medida en que dicho modo tiene que ser  posible a priori

VOLUNTAD=RAZÓN PURA PRÁCTICA. Facultad del espíritu de determinar su causalidad por la representación de reglas, por tanto, capacidad de actuar según principios.

EXAMEN:

“Ahora bien, vamos a admitir que no se hubiere hecho la distinción, que nuestra crítica ha considerado necesaria, entre las cosas como objetos de experiencia y esas mismas cosas como cosas en sí. Entonces el principio de la causalidad y por tanto el mecanismo de la naturaleza en la determinación de la misma, tendría que valer para todas las cosas en general como causas eficientes. Por lo tanto, de uno y el mismo ser, v.g. del alma humana, no podría yo decir que su voluntad es libre y que al mismo tiempo, sin embargo, está sometida a la necesidad natural, es decir que no es libre, sin caer en una contradicción manifiesta; porque habría tomado el alma, en ambas proposiciones, en una y la misma significación, a saber, como cosa en general (como cosa en sí misma)”

Kant. Crítica de la razón pura. Prólogo a la segunda edición

1. Exponer las ideas y la estructura argumentativa del texto propuesto.

Seguro que ya os sabéis la frase de memoria: señalar las ideas presentes en el texto de forma precisa y concisa.

El texto explica qué pasaría si no se realizase la distinción entre fenómeno y cosa en sí, distinción necesaria llevada a cabo en la Crítica de la razón pura. Esta distinción limita el conocimiento a los fenómenos de la naturaleza, a las representaciones de los objetos, que son resultado de la síntesis entre los datos a posteriori, procedentes de la experiencia, y las formas a priori, que aporta el sujeto (espacio, tiempo y categorías) y que son las condiciones trascendentales del conocimiento. Este mundo está regido por la causalidad y, por lo tanto, sometido a la necesidad. Por el contrario, las cosas en sí mismas son los objetos tal como son en sí mismos, independientemente de nuestro modo de conocerlos, no sometidos a las condiciones de posibilidad del conocimiento, y en este sentido, lo incondicionado; por lo tanto no sometidas a la causalidad y a la necesidad.

Esta distinción permite a Kant, sin incurrir en contradicción de ningún tipo, señalar que el hombre, en tanto que fenómeno, está sometido a las leyes causales de la experiencia y, en tanto que noúmeno, es libre y por lo tanto, la moral es posible. Lo que os he repetido miles de veces: no puede conocerse pero sí pensarse. En tanto que fenómeno, el hombre está sometido a las leyes deterministas; en tanto que noúmeno, su voluntad es libre.

Si la distinción no se hubiese hecho, como propone el texto de Kant, incurriríamos en contradicción  al tener que decir del alma humana, en un único uso y sentido, que está sometida a la necesidad natural y que tiene una voluntad libre.

En resumen, la limitación del uso teórico de la razón (conclusión negativa) hace posible el uso práctico de la razón(positiva). La libre voluntad y la causalidad natural son compatibles siempre que no se considere la libertad humana –capacidad de obrar de forma autónoma- como un aspecto del mundo natural. La causalidad y la libertad se dan en ámbitos independientes; el conocimiento se limita a la primera y la moralidad a la última.

2. Explicar el probema del conocimiento en Kant y desarrollar sistemáticamente las líneas de su pensamiento.

En el caso de Kant, lo más razonable es lo que habéis venido haciendo en los últimos autores: exponer sistemáticamente el pensamiento y en el momento en el que aparezca el contenido del texto y el problema, señalarlo.

Sea el texto el que sea, el esquema lógico de la pregunta es el siguiente:

1.   Presentación de Kant en su época (Ilustración) y de su sistema filosófico, el idealismo trascendental (el idealismo es un sistema filosófico que considera que el sujeto construye, al menos en parte, el objeto en el proceso del conocimiento. El idealismo de Kant es trascendental porque el sujeto pone las condiciones trascendentales del conocimiento, las formas a priori), como una superación del racionalismo y del empirismo. A estos elementos se suma la física de Newton

2.   La razón sometida a CRÍTICA desde dos usos: RAZÓN TEÓRICA Y RAZÓN PRÁCTICA, reflejo de las dos cuestiones centrales para Kant: el conocimiento y la ética. “Dos cosas llenan el ánimo de admiración y respeto, siempre nuevos y crecientes, cuanto con más frecuencia y aplicación se ocupa de ellas la reflexión: el cielo estrellado sobre mí [leyes físicas] y la ley moral en mí

3.   USO TEÓRICO DE LA RAZÓN desarrollado en la Crítica de la Razón Pura. (Explicación de los términos crítica, razón y pura).  Esquema de la obra.

¿Es posible la metafísica como ciencia? Condiciones: J.S.A.P. (universales, necesarios y progresivos)

¡¡No os enrolléis con la división de los juicios!!

PROCESO DEL CONOCIMIENTO

CONOCIMIENTO SENSIBLE. Sensibilidad = receptividad. Intuición.

Datos empíricos + formas a priori = fenómeno.

Distinción entre fenómeno y cosa en sí.

La matemática como ciencia.

CONOCIMIENTO INTELECTUAL. Entendimiento = espontaneidad.

Fenómeno + formas a priori = concepto

Aplicación de las categorías: fenómenos. Limitación del conocimiento: la experiencia.

“Intuiciones sin conceptos son ciegas, conceptos sin intuiciones, vacíos”

La física como ciencia

Revolución copernicana del conocimiento

[NO hay conocimiento] RAZÓN. Ideas: Concepto puro que va más allá de la experiencia. No hay conocimiento: la razón se extralimita al pretender conocer lo incondicionado.

La metafísica es imposible como ciencia.

RESULTADO de la crítica de la razón pura.

1º. Negativo: En el sentido de que se ha demostrado que la metafísica no es posible como ciencia, que la razón pretende sobrepasar los límites del conocimiento.

2º. Positivo: La distinción entre fenómeno y cosa en sí permitirá un uso distinto. No pueden conocerse pero sí pueden pensarse (no son objetos de conocimiento, pero son realidades)

CONEXIÓN CON LA RAZÓN PRÁCTICA. La razón como respuesta a la ineludible tendencia humana hacia lo incondicionado.

4.   USO PRÁCTICO DE LA RAZÓN

Rechazo de las éticas materiales. Definición (ejemplo ética aristotélica) y características (empíricas, hipotéticas y heterónomas).

Ética formal (definición y características) fundada en

1.   La VOLUNTAD: Su autonomía como elemento fundamental de su ética. Lo único que puede considerarse bueno sin restricciones.

2.   Ley práctica. Imperativo categórico (definición y formulaciones). El deber como necesidad de una acción por respeto a la ley moral, no por la utilidad o satisfacción que su cumplimiento pueda proporcionar (acciones contrarias al deber, conformes al deber y por deber)

POSTULADOS DE LA RAZÓN PRÁCTICA: Definición de postulado. La libertad, la inmortalidad del alma y la existencia de Dios.

5. CONCLUSIÓN. Remate a una exposición del tema. Aparente conclusión negativa de la Crítica de la razón pura (no podemos pretender el conocimiento de ninguna realidad trascendente a la cual no tenemos acceso. Condición: ser objeto de experiencia para nosotros). El hecho de que nuestras pretensiones de conocimiento se limiten al mundo natural no significa que el mundo natural cognoscible sea cuanto existe. Por el contrario, tenemos y no podemos prescindir de una concepción de nosotros mismos como agentes y seres morales, lo cual sólo tiene sentido sobre la suposición de que tenemos una voluntad libre. La libre voluntad y la causalidad natural son compatibles siempre que no se considere la libertad humana –capacidad de obrar de forma autónoma- como un aspecto del mundo natural. La causalidad y la libertad se dan en ámbitos independientes; el conocimiento se limita a la primera y la moralidad a la última.

3. Relacionar el pensamiento de Kant con su marco histórico, sociocultural y filosófico.

Seguís estando de suerte ya que continuamos en el s. XVIII. El marco histórico y sociocultural que hemos visto en Hume y Rousseau también sirve para Kant. En el filosófico, el marco sigue siendo el mismo también, pero, es especialmente importante que señaléis la influencia del racionalismo y del empirismo de los que Kant representa su superación- lo tenéis en los apuntes. Por lo que respecta a la Ilustración, además de señalar la inglesa y francesa, destacar la alemana.  La Ilustración alemana difiere en la francesa al menos en las tres características siguientes:

1. No es anti-religiosa. La mayoría son pastores o hijos de pastores  o en consonancia con el pensamiento protestante

2. En Alemania quien estimula la Ilustración, al menos formalmente, es el propio Emperador. A Federico Gillermo I (1713-1740) [radical antipensador, miraba con desconfianza al pensamiento y más si era innovador] le sigue Federico Gillermo II (1740-1786) [francófono, agnóstico y tolerante, y, a la vez, intransigente sobre cuestiones de poder político]

3. Los principales pensadores alemanes son profesores ligados a la Universidad, cosa que no ocurre en Francia.

Kant escribe un ensayo contestando a la pregunta de qué es la Ilustración en la que señala que es un siglo privilegiado porque con él se llega a la etapa de madurez de la razón. El hombre pasa de una minoría de edad culpable a la mayoría de edad, de que otros piensen por él a pensar por sí mismo. La libertad de pensamiento es fundamental para Kant, la autonomía en el pensamiento y en la acción. Podría resumirse en su sapere aude! (atrévete a pensar)

4. Explicar el tratamiento del problema del conocimiento en un autor o correinte filosófica que no pertenezca a la época moderna

A excepción de Descartes, Hume y Rousseau, podéis compararlo con cualquiera de los filósofos que hemos visto: Platón, Aristóteles, Agustín de Hipona, Tomás de Aquino ,y,  de los que aún nos falta por ver: Marx, Wittgenstein, Nietzsche y Ortega.

17 comentarios to “TEMA 15. IMMANUEL KANT”

  1. Karen Says:

    Genial! Me has sacado de un apuro increible!

  2. Alexandre Says:

    Muchisimas gracias enserio, no encontraba ningunos apuntes buenos y estos son excelentes!

    • honorina Says:

      Muchas gracias por haberte molestado en enviar un mensaje tan amable. Resulta muy gratificante saber que todavía hay gente dispuesta a perder un poco de su tiempo reconociendo el trabajo de los demás y, aunque no sea cierto que son excelentes, es muy agradable leerlo. Gracias.

  3. p8nch0 Says:

    estan chidos de aqui sacare mi tarea gracias!!!!

  4. Yunuén Says:

    Le entendí más a esto que a mi profesor de filosofía. Gracias por compartirlo.

  5. moviment Says:

    Hola. Gracias por hacer más comprensible la filosofía a gente que, como yo, no tenemos ninguna formación académica. Por otro lado, querría pedirle si fuera posible, me aclarase la noción de “sujeto” en Kant. Muchas gracias

    • honorina Says:

      Ya me gustaría poder aclararle la noción de “sujeto” en Kant. No es sencillo. Kant diferencia entre sujeto o yo empírico (algo así como el yo psicológico) que sería el sujeto tal como se ofrece en la experiencia; por lo tanto, una realidad fenoménica constituida por cuerpo y vida psíquica, sometida, como todos los fenómenos, al espacio y al tiempo. Por otro lado, Kant habla del yo trascendental, por lo tanto, no susceptible de conocimiento. Sería la condición última de todo conocimiento y el que se mostraría en la moralidad. En términos de Kant, unidad trascendental de la apercepción, por tanto objetiva, frente a la subjetiva de la conciencia.Sería la condición que posibilitaría toda síntesis de conocimiento.

  6. Filosofear Says:

    Muchísimas gracias por hacer esta aclaración de la filosofía de Kant así se entiende mucho mejor,me has salvado de un gran apuro.

  7. Las Mejores Frases por el Día de la Madre | Holismo Planetario en la Web Says:

    […] » Inmanuel Kant […]

  8. inot Says:

    Saber que aún hay personas que ayudan a otras de una forma tan altruista y correcta me llena .
    Mil gracias por estos apuntes tan magnificos , me han resultado de gran ayuda !

  9. emiliano Says:

    que buena lectura, soy estudiante de física de la universidad de Sonora en México, y busco un foro o un lugar donde poder comentar sobre Kant y su influencia en la ciencia.

  10. Luci Says:

    Excelentes apuntes! Saludos desde Argentina!

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